jueves, 15 de abril de 2010

Flash y la política DC


Hace poquísimo me he reencontrado con un personaje que siempre me encantó aunque nunca leí demasiado sobre el. Me he reencontrado con Flash.

El léido el último tomo que ha sacado planeta en el que van recopilados algunos números de la serie Flash. La verdad es que ultimamente hay innumerables novedades de DC. Las estanterías de las tiendas de cómics están abarrotadas.

Se supone que es el tomo tres, pero la verdad es que de pura casualidad, este número que he leído viene a ser un repaso a toda la trayectoria de Wally West como Flash. Es más, al no ser una colección que aparezca cada mes, sino que aparece cada equis meses con un arco argumental de la serie, lo convierte en un formato muy cómodo para irlo siguiendo (permanece más tiempo en la tienda hasta que aparece el siguiente, y en proporción es más barato que adquirir los cómics que contiene por separado).

El cómic es muy dinámico. Me ha gustado mucho la forma de llevar la historia. Por un lado lo que está sucediendo y por el otro el repaso a la trayectoria de Wally West desde que obtuvo sus poderes de la fuerza de la velocidad. Normalmente este tipo de "repaso al heroe" queda un poco trillado y forzado. No en este cómic. Se ha sabido llevar con una naturalidad sorprendente. Además, la historia está llevada de una manera que un lector no habitual (como yo) no se pierde en exceso con las referencias a hechos pasados.

El dibujo está muy en la línea de los cómics de DC. Si bien tiene algún que otro fallo o pose o gesto que podría haberse dibujado de otra manera tal vez. Pero sin la más mínima importancia.

Yo que siempre leo Marvel, me sorprende la forma de hacer de los cómics de DC. Por lo general, los cómics de Marvel han dejado de ser simples cómics para pasar a ser "la realidad si existieran los superheroes" (relativamente, pero cada vez mas. "Powers" de Brian Michael Bendis y Michael Avon Oeming lleva esto al límite). En cambio DC sigue con ese aire...llamemoslo infantil hasta que encontremos una palabra mejor. Que quede claro que no digo infantil en el mal sentido. Al contrario. Pero los cómics superheroicos de la casa de Superman se nota que son simples cómics. Historias con acción a raudales y ciencia ficción pasada de vueltas con el último objetivo de crear una historia agradable de leer de principio a fin. No son cómics tan pretenciosos, sino que siguen manteniendo ese espíritu (salvando las distancias, claro) de antes de los 90 en el que no hacían falta dos millones de motivos ni una visión introspectiva en la mente del heroe para hacer una historia molona. Siguen siendo conscientes de que no hace falta hacer historias 100% reales ya que son....bueno, historias.

Que nadie piense que tacho a Marvel de pretenciosa ni a DC de inocentona. Son dos estilos de llevar los comics de superheroes y cada una tiene su aquel. Y depende siempre de lo que te apetezca más en ese momento. Puede que sea por el hecho de que últimamente estoy tan ocupado que cuando leo un cómic agradezco que no me cambie la vida o que sus personajes sean tan tridimensionales que sufra con ellos y en cambio agradezco una entretenida, simple (pero elaborada) historia de buenos y malos. Ya hablé un poco de la política reciente de Marvel en la primera entrada de este blog.

La verdad es que DC parecía haber quedado a un segundo puesto por detrás de Marvel hace un tiempo. Pero lleva algunos años haciendo las cosas bastante bien. Y este cómic de Flash es un buen ejemplo de ello.

Vale, es posible que tenga alguna pequeña tara de dibujo (mínima), puede que ahora todos los comics de DC parezcan un número de la liga de la justicia (¡todos se conocen!) y puede que para arreglar las situaciones del guión sigan recurriendo un poco a esta ciencia superheroica que se inventan un poco por el camino que arregla cualquier desaguisado en un santiamén cuando encuentran la solución.

Pero si os digo la verdad, aunque me gustan los tebeos que te hagan reflexionar y que sean más que meras historias ("Arrugas" de Paco Roca, "Maus" de Art Spielgelman, "Píldoras Azules" de Frederick Peeters, "Malas Ventas" de Alex Robinson...) me siguen encantando las historias que me quitan de mis preocupaciones durante un rato y donde todo acaba bien.

Este Flash de momento ha conseguido que vaya a seguirlo comprando cuando salga, sobretodo en ese formato tan manejable. Y si sigue así, va a acabar consiguiendo que empiece a coleccionar DC. Así de bien me ha entretenido mi amigo Wally West al que hacía tanto que ni veía.

¡Disfrutad leyendo!
Un saludo...de Toni Kudo...

jueves, 8 de abril de 2010

Zombee y En Carne Viva


Buenas otra vez.

Ya me he leido Zombee y como prometí, aqui están mis impresiones.

No es el mejor cómic del mundo, desde luego. No es una de esas historias que cambiará tu vida o tu forma de ver los tebeos (como "Identidad Secreta" un cómic de Superman de Busiek e Imonen. Un día tendré que hablar sobre él aquí) pero ¿sabéis qué? Eso es justo lo que desprendía el cómic en sus primeras páginas y no me ha defraudado. Desprendía lo más básico que debe de tener un cómic. Desprendía entretenimiento puro y duro.

La historia es ágil, como ya comenté. Las secuencias de cada escena son correctas y dinámicas. Siempre acorde a lo narrado en ese momento y el dibujo, aunque sencillo, está muy trabajado tanto en los acabados como en los encuadres.

En definitiva, es un buen cómic para pasar el rato. Como debe ser.

Otro cómic que me he leído ultimamente es uno francés llamado "En carne viva".
Sencillamente genial. Me lo leí del tirón (y eso que en la edición que nos ha llegado aquí van incluidos los dos albumes originales que forman la historia en un único volumen.

Nos cuenta la dramática historia de un joven que nació con un defecto. Una malformación que dará paso a unas tramas desarrolladas a lo largo de unos 25 años en las que algunos de los implicados no saben de la misa a la mitad.

Es una historia llena de carga emocional que nos hace vivir la vida del protagonista a través de sus ojos y de quienes lo conocen. Una obra en la que se nota que hay un buen trabajo de documentación detrás antes de ponerse manos a la obra en cuanto a ambientación especialmente.

Quiero destacar también el estilo de dibujo. Muy afín a lo que buscan las editoriales francesas, pero no tan espectacular ni detallado hasta niveles exagerados. Sino que tiene un estilo de dibujo un poco más libre. Más sencillo.
He conocido a gente que ha intentado entrar a trabajar en editoriales francesas con un estilo y nivel de dibujo impresionante que impresionaría a cualquiera...y que no han conseguido entrar por las altas exigencias de los editores de nuestro país vecino. Que si queriendo un estilo de dibujo más concreto, o más detallado, que si un nivel más alto de acabados....Todo eso estaría bien si no fuera porque acostumbran a elevar las exigencias a niveles que llega un día en el que uno se pregunta si un ser humano normal y corriente es capaz de cumplirlas. Pues resulta que este estilo es más sencillo y desenfadado y aún así encaja muy bien en el mercado francés. Además hoy he estado en Norma Comics y estaba en la lista de los mas vendidos de la semana. Tomad nota.

El único "pero" que le achaco a esta historia es que introduce personajes muy deprisa. Y aunque el ritmo narrativo es correctísimo, el hecho de que los personajes vayan todos mas o menos "a la moda" de la época pareciendose en ocasiones entre ellos, junto a una metralla de nombres desde el primer momento, provocan que haya que pararse un poco cuando lo lees y revisar las primeras páginas para asegurarse de quien es quien. Pero creo que eso es más bien una falta de cultura por mi parte que no estoy acostumbrado a los nombres franceses.

Aunque yo no los conocía de antes, los autores son Pellejero, Germaine y Giroud. El cómic está editado en españa por Astiberri (gran material siempre el publicado por astiberri) en una edición preciosa y muy cómoda para leer. Altamente recomendable.

Curiosidad: Diseño del libro por...Manuel Bartual. Si. El dibujante de "Sexorama" del jueves ¿a que no sabíais que tiene un estudio de diseño?

Leed y disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo...

jueves, 1 de abril de 2010

Zombee. Impresiones sobre el cómic y divagaciones sobre el formato.

Hola a todo el mundo.

Seguimos con la preparación del salón del cómic y del lanzamiento de nuestro primer cómic oficial en mi nuevo papel de editor. La verdad es que es un currazo. Pero cuando estás haciendo algo que te gusta vale muchísimo la pena.


Pero no estoy aqui para hablaros de eso. Últimamente tengo un poco abandonado el blog y se me ha ocurrido hablaros de un cómic que me estoy leyendo. Exacto: Aún no he terminado de leerlo, pero quiero poner aqui mis impresiones y sensaciones que me transmite el cómic y su autor antes de terminarlo y, cuando lo termine, volver a escribir sobre él a ver que conclusiones sacamos y si era tan bueno como parecía. Además de hablar de varias reflexiones que me llegan al pensar en el formato del tebeo.

El cómic en cuestión se sale de mis compras habituales. Se llama "Zombee". Es una historia de un único volumen que tal vez entraría en la categoría de novela gráfica, si es que hubiera una definición concreta para ese término (otro día ya nos pondremos con eso).

Me estoy dando cuenta de que cada vez me interesan más este tipo de historias autoconclusivas en formato tomo, pero me doy cuenta también de que cuesta muchísimo seguirles la pista. Cuando estás haciendo una colección manga, como "Slam Dunk", "Satán 666" (cuyos primeros dos tomos son muy normaluchos, pero a partir del tercero la historia empieza a cobrar interés. De momento, me alegro de haberle dado otra oportunidad a esta serie) o "Cinturó Negre" o coleccionando una serie americana como Spiderman o Masacre (Deadpool) no hay ningún problema. Sea de la periodicidad que sea, cuando vayas a la tienda y veas un número nuevo ya está. Pero las novelas gráficas, o las historias de tomo único pueden aparecer en cualquier momento.

Además, cuando un tomo nuevo hace su aparición es habitual que relegue a otra novela gráfica que deja de ser novedad a una estantería llena de ellas en las que solo podemos ver el lomo de los libros sin estar catalogados por ningún tipo de género. Por una parte esto es comprensible ¡hay muchísimas!

No deja de ser curioso que haya una saturación de buenas historias en un buen formato, en el que además es el formato en el que más cómic español se publica (el de la historia autoconclusiva) y que el lector tenga que ser ya un poco consciente de ellas y esforzarse en buscarlas en la tienda (sea la que sea esta) y que las colecciones mensuales ocupen un espacio tan grande.

No es ninguna crítica del tipo "quita esa basura yankee/japonesa del primer plano". A mi nunca me veréis escribir u opinar de esa manera sobre casi nada (y el "casi" viene por cierta cadena de televisión que si por mi fuera, dejaría de existir y de contaminar. El único pensamiento radical que tengo. Hay queda eso) sino más bien que opino que estaría bien darle más protagonismo en las tiendas al formato de historia única por varios motivos.

El primero de todos, es que a las series mensuales no les hace falta tanta publicidad. Es una serie. Por lo que el lector irá a buscarla para ver como continúa. Además, el hecho de que haya muchos números de una misma colección provoca que ya de por sí ocupe un espacio considerable en las estanterías con los números atrasados y la hace más fácilmente localizable. Otro motivo importante es que los cómics, de entrada, son un medio que no gozan de demasiada publicidad. En el caso de las colecciones mensuales se nota menos, porque dentro de las mismas colecciones de una editorial se anuncian el resto de publicaciones de la misma, o por ser de personajes muy reconocidos. Pero cuando llega la hora de vender una historia de tomo único ¿que nos encontramos? Que o lo ves en la tienda o no tienes ni idea de que ha salido. Esto por un lado forma parte del encanto de coleccionar cómics. Tener que buscar la información en la página web de las editoriales o de ir a la tienda y salir con un cómic que parece genial y del que no tenías ni idea antes de entrar a comprar. Pero la publicidad o, el darle protagonismo en la colocación a ese material en la tienda dándole preferencia sobre otro material (que igualmente se va a vender seguro) es algo que le iría bien al formato "tomo único" que además es en el único formato que publican muchos autores y editoriales españoles o editoriales medianas que no pueden permitirse (o no es su filosofía) comprar cantidades de material para publicar mensualmente por el miedo a no venderlo antes de que aparezca el número siguiente (se dice que en cualquier colección serializada cada número vende menos que el anterior y que el objetivo es mantener las ventas). No solo eso. Sino que el formato tomo único acostumbra a dejarle más margen de beneficio a la tienda, ya que siempre es mas caro que el formato grapa por razones evidentes como el número de páginas o la producción (y no compra de derechos) del cómic.

Siempre he sido más que un mero lector y me he fijado en este tipo de cosas. Pero supongo que ahora que estoy empezando mi andadura como editor (por despacio que vaya) me fijo todavía más en este tipo de funcionamiento del medio. Otra persona al hablaros de un cómic os hablaría solo sobre el contenido del mismo en lugar de divagar durante tantos párrafos sobre el formato y su espacio en el mundo del cómic XD.

Sobre ZOMBEE os puedo contar que me está encantando. Es una historia sencilla y directa. Sin mucha complicación y muy dinámica. No se entretiene en soltar grandes parrafadas (no como aqui el menda) sino que va a la acción directa. Y eso es muy de agradecer. El dibujo no es espectacular para nada. De hecho, es de lo más sencillo que he visto en un tebeo de Victor Santos (autor de "Los Reyes Elfos") y sin embargo, es el que mejor me ha entrado por los ojos y el que mejor me estoy leyendo (reconozco que estoy pendiente de darle otra oportunidad a un tomo de los Reyes Elfos que me compré hace un tiempo y que se me hizo pesado cuando lo empecé).
Esta vez el estilo de dibujo se parece un poco a los Sin City de Miller. Pero con un estilo más cartoon, mezclandolo un poco con el manga (la historia trata sobre Zombies y Samurais) y lo que más me gusta siempre cuando lo encuentro en un cómic: Una narración precisa, limpia y clara.
Por ahora la historia no se hace nada pesada y se van introduciendo personajes poco a poco mientras transcurre la acción a raudales. Acción que además va acompañada con unas composiciones de página en consonancia a lo que sucede.

Podría continuar con la palabrería técnica, pero como aficionado al cómic creo que va a ser mejor resumir y decir sencillamente que este cómic es la leche y me está encantando. Veo que aunque yo solo conocía a Victor Sanchez por los Reyes Elfos y alguna ilustración aquí o allá ya lleva una buena carrera este autor de Valencia con ese estilo tan cartoon pero que le permite contar historias de cualquier género y temática (la verdad es que narrando es bueno el tío).

Creo que cuando acabe Zombee (de ediciones Dolmen, por cierto) iré a por los Reyes Elfos a ver que tal y buscaré a ver que más encuentro.

Ya os iré contando. Me voy a leer.

Un saludo...de Toni Kudo...

domingo, 14 de marzo de 2010

Métodos de trabajo (2): Herramientas y area de trabajo

Hola a todos!
Sigo enfrascado con el primer proyecto de Letrablanka, que ya tiene título. Se llamará superbarna y si todo va bien aparecerá en el primer salón del cómic de Barcelona y en librerias especializadas de cómic. Tratará de historias de humor sobre superheroes en Barcelona y costará aproximadamente 6,70. Ya concretaremos.

Pero ahora vamos a centrarnos en la segunda y última parte de la entrada referida a métodos de trabajo. La última vez hablé del estilo. De como cada uno tenemos un estilo distinto dependiendo del estilo de cómic al que nos quedamos dedicar. Como a mi me encanta todo tipo de cómic, no tengo un estilo concreto. Paso del cómic de humor tipicamente español a tener referencias europeas al manga. Parece una virtud, pero a la hora de la verdad es una faena para según que ocasiones porque no acaba de permitir definirme como artista.

Pero si vosotros sois de los que tenéis claro cual es vuestro lugar en la comunidad del cómic, probablemente lo tendréis más fácil para escoger las herramientas más cómodas para trabajar (aunque debo añadir que yo mismo, con lo poco definido de mi estilo, últimamente estoy encontrando mi método de trabajo).

Esto son conjeturas mías basadas en mi experiencia personal, así que a nadie se le ocurra tomárselo a rajatabla o a apuntárselo en la chuleta para un examen, pero básicamente, más allá del estilo, considero que lo que hay que tener en cuenta para escoger método (y por lo tanto herramientas y área de trabajo) es lo siguiente:

1) Horario/ritmo de trabajo
2) Soporte de trabajo
3) Herramientas

1) Horario/Ritmo de trabajo

Parece una tontería tener que tenerlo en cuenta, pero es muy importante el horario que cada uno nos impongamos. Eso nos dará un ritmo de trabajo, tanto por la cantidad de trabajo que seamos capaces de sacar diaria o semanalmente, como por costumbre de nuestro propio cerebro a hacer las cosas a una hora determinada más adecuada que otra. Esto es importante sobretodo para gente no profesional o semi-profesional que aún no se dedica de lleno a esto y que llevan varias cosas a la vez (llamadlo "estudios" o "trabajo").

En mi caso por ejemplo, encontré mi ritmo de trabajo dejando la calidad de mis páginas a un nivel medio. Dejándolas acabadas pero si excesivos detalles para poder sentarme en la silla y tener terminada una página antes de levantarme. Ya fueran 2 horas....o 8. También es verdad que antes de hacer esto ya tenía planificada la historia página por página y viñeta por viñeta para no tener que pensar a la hora de ponerme a dibujar. Encontré además mi ritmo en dedicarle unas horas durante el día en algún hueco de no menos de dos horas, y de pegarle un apretón fuerte por la noche desde aproximadamente las 12 hasta las 4 o 4 y algo de la mañana y durmiendo cuatro horas antes de ir a trabajar (recuperando el sueño en una siestecilla de una hora y algo por la tarde). Por extraño que parezca, durmiendo esta cantidad de horas partida de esta manera, me levantaba fresco para ir a trabajar. No estoy diciendo que todo el mundo tenga que hacerlo así. Insisto que es mi experiencia personal y que también va a etapas. Lo suyo es que cuando encontréis un horario y ritmo con el que os encontréis cómodos no lo cambiéis hasta que vuestro horario del día a día o vuestro cuerpo mismo no lo requieran. También es importante que sean los que sean los ratos que se le dedique, que no sean menos de dos horas del tirón. Dos horas es un tiempo un poco justo, porque realmente hasta que pasa la primera media hora uno no está metido de lleno en lo que está haciendo. Aunque insisto que esto depende de cada uno. A lo mejor tu eres de esos autores que en una hora sacan media página y le puedes dedicar tres ratos de una hora al día.

2) Soporte de trabajo

En cuanto al soporte de trabajo....solo hay dos: Papel o digital
Pero ¿que tipo de papel? o ¿que programa digital?
Lo más normal es que primero se haga el trabajo en papel y luego se pase al ordenador para acabar de trabajarlo ahí. Pero no es raro ni malo que hoy en día haya autores que pasen del papel y que mediante Photoshop y una buena tabla gráfica creen sus páginas dibujando directamente en el ordenador.

La verdad es que las ventajas de dibujar directamente en el ordenador son varias. Como moldear tamaños de figuras bien dibujadas pero de tamaños equivocados entre ellas, separar por capas cualquier cosa que no estemos seguros de hacer, rellenar de un plumazo toda una zona de negro....Pero la verdad, a mi personalmente no me convence. Tal vez porque no haya encontrado la tabla gráfica adecuada para mi o por una cuestión de costumbre. Solo tengo un cómic dibujado 100% a ordenador. Lo hice para ganar tiempo, y creo que tardé lo mismo. Aunque el resultado no fue malo y no descarto volverlo a intentar. La verdad es que la ventaja es que cuando ya está la página dibujada....no hay que entintarla, porque directamente ya se hacen una serie de acabados. Podéis ver mi comic hecho en ordenador en mi myspace (www.myspace.com/tonikudo) títulado "Una de boxeo" que apareció en el fanzine Kudo 1.1

A la hora de escoger un papel para dibujar hay que tener en cuenta que el tamaño si importa y con que herramientas piensas pasarlo a tinta.
Si dibujas en grande, en DinA3, te cabrán más detalles en la página y al reducirla para publicarla ganará un montón en calidad. Pero para hacer todos esos detalles y saber llenar la página con gracia hace falta tener muy claros conceptos de diseño de página y distribución de elementos (aun más que dibujando en pequeño) y saber mucho más lo que haces a la hora de dibujar, ya que los fallos se ven más.

No solo eso, hay que tener en cuenta que no podrás escanearlo directamente. Antes tendrás que irte a una copistería a que te hagan una reducción en DinA4 para poder pasarlo por el escaner. Si tienes fotocopiadora en tu casa u oficina o si tu horario/ritmo de trabajo incluye un día semanal para hacer el viaje y hacer las fotocopias de todas las páginas de la semana no hay problema. Pero si eres como yo que cualquier cosa que se salga de tu rutina hay que buscarle hueco tal vez sea mejor que dibujes directamente en pequeño y puedas hacer el escaneado en tu casa en cualquier momento.

Para seleccionar el papel también es importante saber como y con que vamos a entintar la página (por mucho que digan que se puede arreglar con el ordenador no seais vagos: hay que entintar). ¿Entintarás directamente el lápiz? ¿o primero harás una fotocopia en azul no reproducible para entintar sobre el azul que no se verá cuando lo escanees? (eso si consigues una copistería donde sepan hacerte bien una fotocopia en azul no reproducible, que tiene su miga. Yo tengo que desplazarme a Barcelona para ello) ¿entintarás con pincel o con plumilla? ¿tinta china o con rotring? ¿que tipo de tinta?

Para todo ello es mejor que hagáis vuestras propias pruebas utilizando varios instrumentos y papeles y tintas distintos. Durante un tiempo, por miedo a la plumilla y por no poder permitirme fallos de manchones y etc, estuve entintando con rotring. Pero el tiempo no es mi aliado, y cuando me corría prisa hacer el superbarna me dí cuenta de que el trazo del rotring era demasiado lento (además, que el negro del rotring, aunque se pueda arreglar con el ordenador, no es negro-negro) y tienes que repasar la linea varias veces para conseguir el grosor adecuado. En cambio, el de la plumilla si que me permite trabajar a cierta velocidad y finalmente he vuelto a la plumilla. También estuve un tiempo probando varios tipos de tinta. Que si Parker (la probé por mi afición a Spiderman, maldito friki del comic yankee que estoy hecho....) que si pelikan (sin comentarios). Nada. Al final volví a casa como vi viejo bote de tinta Winsor & Newton que ofrece tinta negra-negra (y la típica "Indian Ink" como la que utilizan en la Escola Joso tampoco está mal). En cuanto al miedo a los manchones....la misma experiencia y que ahora trabajo en un papel más pequeño (24 x 32 que yo limito con un recuadro a un 21 x 26,5) han conseguido que durante todo el comic de momento no me han ocurrido grandes desastres (aunque cuando escribo esto aun me quedan por entintar 9 páginas, ya veremos....)

Por último sobre el papel: El tipo de papel va directamente relacionado con lo que lo vayáis a entintar. ¿Lo vas a dibujar a lápiz y a entintar con el ordenador? Con un paquete de folios Dina4 ya tiras. Pero si vas a aplicar tinta directamente hay que seleccionar un papel que sea más bien satinado y poco poroso. Aunque a mi, por pura manía, me gusta que el papel no sea absolutamente satinado al 100%. Pero claro, estáis hablando (leyendo) a un tío que le gusta el olor de los comics coloreados a puntitos como los de marvel de los noventa y que si por mi fuera, lo haría todo a mano (¿que le vamos a hacer? soy un sentimental).
Para no perder la costumbre os cuento que papel elegí yo. Yo compro blocs de la marca DALBE que se llaman Bloc grand art que está hecho especialmente para aplicarle tinta china. Tiene un gramaje de 170, vienen 20 hojas y mide como ya he dicho más arriba 24x32 y cuestan 8,50 cada uno.

Es una opción no especialmente cara, el papel absorbe bien la tinta, es satinado y tiene la rugosidad mínima, la justa para que no me incomode al tacto la satinación del papel. Limito la hoja a 21 x 26,5 para ganar un poco en ancho de página y para no hacer la página tan elegante. Me parece más divertido. Y al fin y al cabo todos empezamos en esto del cómic por pura diversión.

3) Herramientas

Bueno, esto y terminamos (jo, menos mal que os lo he dividido, que sino os moríais aqui leyendo). Todo lo dicho hasta ahora tiene que servir para que escojáis las herramientas que os hagan falta: El papel, el lápiz o portaminas, la goma (siempre Milan de las de siempre. En esto si que soy rotundo. Comprar otra goma es engañarse a uno mismo) la tinta o no, el ordenador y el programa a utilizar, el escaner, los dvds para tenerlos de fondo mientras dibujas...( yo siempre. A veces tardo en ponerme a dibujar buscando una película o serie que ponerme de fondo)
Después todo esto es cuestión que lo utiliceis de la forma más cómoda para vosotros. Yo por ejemplo, para hacer las perspectivas: Cuando estoy haciendo cantidad de páginas a saco no me paro a hacerlas. Hago las páginas lo más deprisa posible imaginando los puntos de fuga y abocetandolas por encima. Y cuando tengo todas las páginas hechas, voy una por una y las pego a la mesa con celo y pego (si hace falta con celo también) post-its por la mesa de dibujo con los puntos de fuga que me hagan falta. Esto lo hago así porque cuando dibujas perspectivas no puedes mover la página porque se mueve el punto de fuga (que la mayor parte de las veces, es necesario que esté fuera de la página) y yo muevo mucho la hoja cuando dibujo.

Cuando entinto, tengo el bote de tinta atravesando un cartón que está pegado a la mesa de dibujo para que no se mueva, y he pegado una hoja en blanco a la mesa para hacer la primera línea de descargar tinta de la plumilla cada vez que la recargo de tinta en el bote. También, cada vez que noto que la plumilla no hace lo que yo quiero, me levanto, voy a la pica a lavarla con agua (que se supone que no se debe hacer porque se oxida, pero como a mi siempre se me rompen antes de que de tiempo a que se oxide....) la seco o dejo que se seque, y a seguir. Aunque a veces me ciego y no lavo la plumilla porque no me doy cuenta hasta que no la he cagado unas cuantas veces, o porque me quedan pocas líneas de la página o viñeta en cuestión y por pura cabezonería de querer acabarlo no me levanto de la silla. Mea culpa.

Bueno, espero que todas estas parrafadas os hayan sido interesantes y de utilidad si os dedicáis a esto del cómic. Son cosas simples pero que a veces por falta de experiencia o perspectiva uno no repara en ellas.

Un saludo....de Toni Kudo....

¡Dadle mucho al lápiz!

domingo, 21 de febrero de 2010

Métodos de trabajo (1): El estilo

Hola a todos ¡perdonad el retraso!
No he escrito nada últimamente porque estoy enfrascado de lleno en el primer proyecto de Letrablanka y eso hace que esté un poco desconectado del mundo del cómic estos días.

Como esta situación todavía se mantiene, voy a aprovechar para hacer unas reflexiones sobre las diferentes formas de trabajar de un autor de cómic y la importancia de escoger un método adaptado a nuestras necesidades. Creo que el que más o el que menos lo encontrará interesante.

En un principio pensé en hablar sobre ello dividiéndolo en temas: El estilo, el ambiente de trabajo y finalmente el método en sí. Pero es que realmente todo va conectado y no se puede separar tan fácilmente. Pero se puede intentar.

Lo primero que debo decir, como bien dice Scott McCloud del que ya os hablé una vez, es que no hay una respuesta "acertada" o "errónea" en cuanto a las decisiones que un autor de cómic toma a lo largo de su camino y de los proyectos que encara. No es una ciencia exacta ni hay ningún secreto de cocina. Solamente decisiones que serán más o menos adecuadas para nosotros ¿como podemos saber si la decisión ha sido bien tomada? Lo mejor que podemos hacer es fijarnos en los resultados de nuestro trabajo. ¿Has tenido pocos quebraderos de cabeza (o los menos posibles) en la elaboración de tu cómic? Felicidades. Probablemente has escogido el método de trabajo más adecuado para ti. Es decir: Uno que te permite que tu trabajo progrese adecuadamente hasta que lo tienes terminado.

Y es que la elección del método de trabajo, empieza por el ESTILO ya no de dibujo, sino de cómic y de historia que pretendamos hacer.

Por un lado tenemos la clase de historia que vayamos a dibujar. A cada tipo de historia, y en especial a cada autor, le va bien un tipo de estilo distinto. No será la misma manera que tendremos de dibujar una historia de humor absurdo, que una historia de superheroes o de misterio. Debo añadir que en este caso, el estilo no se refiere solo al tipo de dibujo (que también). Nos referimos más bien al tipo de viñetas a emplear. Tipos de planos para enfocar las escenas. La necesidad de pausas dramáticas o no....son un montón de cosas que van más allá del simple estilo de dibujo de cada uno.

La verdad es que a lo mejor escucháis decir por ahí que a cada tipo de historia le va mejor un estilo de dibujo diferente. Es probable que haya algo de cierto en eso. Pero también es verdad que las reglas están para romperlas. Y si un autor o autora es ante todo un buen comunicador, yo creo que será capaz de que su estilo se adecue a la historia hasta hacerle legible y darle el toque necesario a la ambientación que requiera. De no ser esto así, no podríamos haber tenido joyas como la comentada en este blog anteriormente "Una posibilidad entre mil" cuyo estilo de dibujo animado infantil contrasta con la dureza de la trama que encaja gracias a una narrativa acertada. Por cierto, dicho cómic estrenará el 19 de marzo su edición en francés en el país vecino de la mano de la editorial Dargaud bajo el nombre de "Une chance sur un million". Enhorabuena por ello.

Continuando con el tema del estilo, hay millones de variaciones. ¿Cumples con las leyes de la anatomía al pie de la letra? ¿O eres de los que la anatomía no es su punto fuerte y la sacrificas a cambio de unas mejores composiciones de página o en pos de un trazo sencillo y agradable a la vista del lector? ¿Utilizas muchas sombras? ¿Es necesario que tu estilo sea depurado y espectacular en cada viñeta o tus lectores destacan tus historias por encima de tu dibujo que sin ser una maravilla cumple con la regla de oro de saber transmitir la historia y es agradable a la vista?

Cada detalle....cada matiz de nuestro estilo de dibujo como autores de cómic hará que escojamos entre una manera de trabajar y otra. Entre unos materiales a utilizar u otros. Y los materiales a su vez condicionarán nuestro área de trabajo y a su distribución.
Como ya he dicho antes, no hay una respuesta buena y una mala. Es cuestión de ir probando y de mimar nuestras necesidades a la hora de trabajar ("¿dibujar un trabajo?" si hijo si, ya hablaremos de ello otro día)

Acabando ya con lo del estilo dejando para la próxima ocasión hablar del resto de matices sobre métodos de trabajo, lo que si que hay que dejar claro es que no existen dos dibujantes iguales. Todos tenemos nuestro lugar. Y no tenemos porque ser todos unos enormes virtuosos que haga que se les caiga la baba con nuestros dibujos a todo el mundo. Recordemos que el cómic trata sobre transimitir y que el dibujo es solo una herramiente más. Por importante que sea.

Todos los que dibujamos tenemos nuestro lugar. Existen los comics de superheroes. Los de género. Los urbanos con historias más realistas. Los chistes de una viñeta. Las colecciones de tiras cómicas. Las novelas gráficas (aún a día de hoy a la espera de una definición concreta para este término que parece que se va perfilando día a día). Las colecciones formato album de aparición cada equis meses....

Logicamente: Cuanto mejor seamos capaces de hacerlo muchisimo mejor, claro está. Pero no todo este tipo de historias requiere de espectacularidd a la hora de dibujar. Creo que mis tres entradas anteriores son buena prueba de ello.
Tuve el placer de referirme a Peter Bagge, Alex Robinson y Scott McCloud como a "los tres grandes". Y sin embargo ninguno de ellos puede oficialmente denominarse "un grande" si nos basáramos exclusivamente en sus diferentes estilos de dibujo.

Cada uno somos diferentes. Y para escoger método de trabajo, primero debemos conocernos a nosotros mismos y a lo que somos capaces de demostrar con la mano que sujeta el lápiz ante una hoja en blanco...

Un saludo...de Toni Kudo...

sábado, 6 de febrero de 2010

Nace Letrablanka Editorial


Desde aqui quiero anunciaros la creación de Letrablanka Editorial.
Aunque a la larga esperamos editar de todo, de momento vamos a centrarnos en hacer comics de factura propia. Si todo va bien nuestros primeros títulos aparecerán en el salón del comic de Barcelona.

Aunque iré informando por aqui, tendreis siempre la información más actualizada en el Facebook de la editorial.

Un saludo...de Toni Kudo...

viernes, 5 de febrero de 2010

Alex Robinson. El tercer grande.



No podía hablar de Peter Bagge y Scott McCloud y dejarme en el tintero (teclado) a Alex Robinson.
Lo que destacaré siempre de Alex Robinson es su capacidad innata para narrar y hacerle pensar al lector que alguna vez ha urgado en su cabeza y lo ha plasmado en el papel. Pocos autores son capaces de contarte una historia y, al ver la reacción de los personajes, hacerte pensar "Mira, este reacciona como yo cuando me pasó tal".

Tiene tres grandes historias publicadas aqui en España, todas de la mano (de nuevo) de Astiberri. Las historias son "Malas Ventas" "Estafados" y "Inolvidable". Todas son buenísimas historias pero, como ya he dicho, lo más sorprendente de Robinson es su capacidad para llegar al lector. No es un dibujante impactante, ni espectacular. Es más, su dibujo es más descriptivo y sencillo que otra cosa. Es lo que nos pasa a los que hacemos lo posible para dibujar lo mejor que podemos pero no damos más de si porque cada uno vale para una cosa.

Sin embargo, las páginas de este hombre no tienen desperdicio porque, aunque no sean páginas asombrosas ni anatómicamente perfectas (con un dibujo y entintado que, eso si, mejora con el tiempo), se bastan y sobran para explicarnos la historia. Una historia muy bien explicada. Con diálogos mordaces, líneas de pensamiento lógicas y humanas y con unas composiciones de página que van de la más normal de las normales en una escena tranquila o la más disparatada de las disparatas cuando la mente del personaje está tan ida que no ve nada. Y es que los pensamientos de sus personajes son capaces hasta de alterar la composición de las páginas.




En las tres historias que nos ocupan podemos comprobar que es un autor que le gusta contar lo que yo llamo historias urbanas o de "género real". Malas Ventas es la historia más antigua de las tres que nos ocupan, pero a mi es la que más me impactó. Tal vez sea porque fue la primera que leí del autor. O puede que sea porque al contar con unas 600 páginas a su favor llega un momento que los personajes (muy bien desarrollados) dejan de serlo para convertirse directamente en unos amigos sobre los que estás leyendo. La verdad es que, acostumbrado como estoy a buscar líneas de cómic fuera del comercial (igualmente excelente) era la primera vez que me encontraba con un autor que explicase historias de un género tan normal. No es por echarme flores, pero es un género del que solo me había visto a mi mismo escribir sobre el (en lo que al mundo del comic se refiere) ya que, si puedo, prefiero contar la historia de Alba y Juan intentando detener un asesinato en el Camp Nou que de Hellen y Jack en el estadio de los Yankees.






Aunque por supuesto, cuando yo voy Robinson ya vuelve, y mientras que yo necesito sucesos emocionantes con persecuciones y disparos para emocionar al lector, a Robinson le basta con un hombre que quiere dejar de fumar ("Inolvidable") o un artista al que se le ha ido la inspiración y no consigue componer ("Estafados") o simplemente, de un grupo de jovenes que buscan su sitio en la vida ("Malas Ventas")




Cuando recomiendo a Peter Bagge, me aseguro de decir que es genial, pero que es un género al que es mejor que al lector le guste experimentar y una narrativa a la que a lo mejor no está acostumbrado.

Cuando recomiendo a Scott McCloud me aseguro de que al que se lo recomiende sea autor de comic si es para leer sus libros, o de que le gusten las historias fantasiosas y divertidas bien explicadas con un punto de realismo si es simplemente un lector.

Cuando recomiendo a Alex Robinson no hace falta que me asegure de nada.