Hola a todos!
Siento muchísimo no haber escrito ninguna entrada nueva durante tantas semanas. Pero el trabajo me está desbordando! No es que me gane ya la vida como dibujante ni mucho menos. Es más, aún no he visto un mísero duro (aunque para ser justos, no veo duros desde Enero de 2002 con esto del euro).
No. Lo que pasa es que el trabajo, dibujar cada día, las clases en Joso que terminaron hasta septiembre, dibujar superbarna, supervisar los proyectos de la gente que quiere intentar esto del cómic e intentar levantar la editorial y promocionarla consume mucho tiempo y me he tomado unas semanas para organizarme. Además reconozco que no he leído muchos comics ultimamente. O al menos ninguno sobre el que pudiera expresar algo nuevo o interesante que no hubiese hecho con anterioridad en otras entradas.
De lo que me gustaría hablar es algo sobre lo que he estado reflexionando últimamente. Con especial incapie en esta última semana: La capacidad de cada uno como dibujante o autor de cómics.
Llevo un año asistiendo de nuevo a la Joso y mi nivel de dibujo ha mejorado espectacularmente. Y sin embargo, sigo sin ver que sirva para nada. Me refiero a mi nivel y a mi mismo. No veo yo que mi nivel vaya a mejorar como debe hacerlo. Por mucho que esté mejorando, creo que jamás sucederá que alguien vea una página mía y la vea como una cosa asombrosa o espectacular como un Spiderman de McFarlane, Romita Jr. o Mark Bagley.
Página de Ultimate Spiderman de Mark Bagley
Eso son cosas que en un momento u otro te tienes que plantear. Porque estas cosas se ven. Los que van a ser cracks del dibujo (no necesariamente del cómic. Sino del dibujo), lo son y se les nota desde el primer momento a pesar de que tengan fallos de perspectiva o de anatomía propios y normales de novato. Pero se les ve que a la que les enseñen y les corrijan aquí o allá, o con la misma experiencia, su dibujo mejorará espectacularmente. Yo a mis 27 años y después de 10 años desde la primera vez que me enseñaron a dibujar (aunque no dispusiera del tiempo que tengo desde hace unos meses, para ser justos) tengo que aceptar que algo falla por mucho que haya mejorado este último año en el que volví a apuntarme. Tal vez es que soy impaciente o que, como dicen por ahí, soy excesivamente crítico con los resultados de mi trabajo. Yo no lo creo. Simplemente que me comparo con otra gente que dibuja.
Alto. Aqui no estamos hablando en ningún momento de dejar de dibujar. Ni siquiera de embarcarme en exclusiva en la creación de historias, de guiones y en la edición, que son tres facetas que también me apasionan. El dibujo es un vehículo que me encanta. Pero aunque es "solo" un vehículo para contar historias, si pudiera y se me diera a elegir entre explicar mis historias en una película o en un cómic, me seguiría decantando por el cómic. Puede que porque lo vea más personal. O porque me gusta el medio. Porque me relaje el sonido al pasar las páginas o por lo que sea. Pero elegiría el cómic. Además, este año le he cogido el gusto al tema de la ilustración. Lo de mimar una sola imagen y comunicar con ella es también una apasionante tarea.
Aún así, en lo que he estado reflexionando, es que siempre digo que el dibujo es sólo una de las herramientas que componen un cómic. Grosso modo tenemos el guión, el dibujo, la tinta y el color. Si exploramos un poco más, tenemos composición de páginas, tipos de plano, diseño de personajes...y si exploramos más todavía, tenemos argumentos, tramas, subtramas, historia personal de cada personaje, las relaciones entre personajes...y así hasta 100 herramientas invisibles más que sirven para comunicar la historia. Tu historia.
Tal vez no consiga ser nunca como esa gran artista que es Amanda Conner, en cuyos lápices me recomendaron que me fijara y que son una maravilla (y si calcas la estructura de los personajes que hay en sus páginas como hice yo un día para aprender, es para flipar) pero...sinceramente, mientras sigo aprendiendo e intentando mejorar, no me importaría ser un Scott McCloud o una Rumiko Takahashi.
No es un intento de desmerecerlos. Los dos mencionados son dos autores y artistas como la copa de un pino. Pero es cierto que sus dibujos están a un nivel más sencillo (que no simple) y a una escala distinta de los que dibujan como yo digo, y perdón por la expresión porqué no acaba de ser la correcta, bien de verdad.
Si te paras a mirar sus dibujos (e incluso el mismo McCloud lo reconoce en su libro "hacer comics") a veces representan las cosas con un garabato bien hecho. Los dos dibujan bien. Los dos saben de anatomía, de planos, etc. Los dos mejoran con el tiempo. Pero es otro nivel de mejora distinto. Creo que los que tengan experiencia y lleven años dibujando probablemente sabrán a lo que me refiero.
No pienso ponerme ninguna excusa para dejar de intentar mejorar. Pero reconozco que estoy empezando a aceptar mi limitación. ¿Es eso algo malo? Al contrario. Las últimas páginas que estoy dibujando estoy intentando tirar por un estilo más sencillo y representativo y son las que mejor me estan quedando. Mucho más que si intento lucirme cuando, en realidad, no tengo nada para que luzca.
Esto es como en el Boxeo. Hay varios tipos de boxeadores. Los más populares y los que se ganan más el favor del público en general son los In-Fighters. Luchadores que luchan cuerpo a cuerpo reduciendo la distancia y siendo mejores en los intercambios de golpes. Y luego están los Out-Fighters. Luchadores que carecen de esa capacidad física que les permita ganar en combates cuerpo a cuerpo y prefieran utilizar su juego de pies, mantener la distancia y pegar y salir siendo unos boxeadores excelentes.
No me desagrada en absoluto la idea de ser un out-fighter. Cada uno tenemos unas armas distintas. Los in-fighters como los Mark Bagley o McFarlane citados anteriormente tienen una capacidad enorme de almacenar información en la cabeza para hacer esas páginas llenas de super anatomías y espectacularidad (aunque McFarlane se pase a veces la anatomía por el forro, pero el resultado sigue siendo espectacular). Será porque yo aún no se, o por lo que sea. Pero siempre me da la sensación de que debe ser una tarea extremadamente agobiante (más en el cómic americano con el ritmo que llevan).
En cambio, viendo el dibujo de Scott McCloud, Rumiko Takahashi, o de Stan Sakai, otro enorme que va dentro del mismo saco, me hacen llegar una sensación de que se lo pasan en grande dibujando. No son dibujantes que puedas considerar anatomicamente perfectos, ni que hagan dibujos que te hagan caer de espaldas. Pero sus comics y sus páginas son geniales porque tienen algo que va más allá en el resto de las herramientas que se utilizan al crear cómic.
Tal vez sea porque es una idea de cómic que coincide más con la mía y aquellos que ya tienen el camino con el lápiz más rodado no estén de acuerdo conmigo porque lo que para mi es un infierno inalcanzable para ellos es la gloria del trabajo bien hecho y del ser capaces de hacerlo. No se si seré capaz algún día de hacer páginas espectaculares. O si debo "conformarme" con ser un out-fighter ya que por suerte tengo la capacidad de pensar y ordenar historias de forma bastante natural y hacérselas llegar al público como mejor sepa.
Pero pienso seguir mejorando todo lo que pueda hasta averiguarlo.
¡Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo...

Este es el último dibujo que he hecho en clase de ilustración. Aunque aún le encuentro cosas por mejorar, la verdad es que estoy algo satisfecho de como me ha quedado ¡Hay que seguir!
