domingo, 10 de junio de 2012

Mirai Nikki



En Ivrea hay alguien con buen ojo. Y no sólo con buen ojo, sino con un ojo que no tiene miedo a ser diferente, arriesgado, políticamente incorrecto o a que lo miren mal.
La semana pasada hablábamos de “Sundome”, una apuesta sexual algo extravagante cuyo primer número promete bastante. Y esta misma semana, Ramen para dos anunciaba la noticia de que “Mirai Nikki” por fin sería publicada después de los retrasos ocasionados porque la editorial Kodakawa no aprobaba la portada propuesta por Ivrea hasta que ésta fue corregida haciéndola prácticamente un calco de la original japonesa con sutíles diferencias.
Mirai Nikki no es una serie muy extensa. Apenas 12 volúmenes. Una cantidad respetable pero que por suerte se aleja de esos mangas interminables y de la proeza que resulta terminar la colección entera. Echándole un vistazo a los primeros episodios, podemos comprobar que tiene el aspecto de típico Shonen de batallas, con un estilo de dibujo vistoso y un poco clásico dentro del género. No tiene demasiado argumento, y aún así entre sus páginas nos esperan momentos impactantes, emocionantes y, ante todo, personajes muy diversos con un carácter muy marcado, con algunos de ellos sin ningún reparo a la hora de despedazar, arrancar partes del cuerpo, reventar a base de explosivos o de hacer alianzas para romperlas en cualquier momento con sus enemigos.
Los personajes van cogiendo forma a lo largo de la serie. Pero el valor principal de esta reside en las batallas y en las estrategias para engañar al rival, cada uno con su respectivo “Diario del Futuro”, unida a la acción.
Amano Yukiteru, el protagonista de la historia, es un chaval muy introvertido cuyo principal entretenimiento es escribir a todas horas un diario personal a base de textos cortos en su teléfono móvil. Sin destripar mucho la trama, solo añadiré que gracias a eso, su diario será convertido en un Diario del Futuro que anticipa lo que escribirá en los próximos 90 días y que se ve involucrado en una competición en la que tendrá que matar a los 11 participantes restantes para ganar…y sobrevivir.
No se trata de un Seinen, sino de un Shonen, pero la verdad es que en ocasiones nos presentan situaciones algo gores o extremas, pero la juventud de sus protagonistas principales y su diseño (unido al estilo de dibujo) se encarga de suavizar este efecto sangriento que por otra parte no es utilizado de forma gratuita en todos los episodios, únicamente cuando resulta necesario e impactante. Como hemos dicho, la premisa principal de este manga son las batallas mentales y la acción. No la sangre ocasionada por ellas. Por otra parte, el desequilibrio mental que tienen algunos personajes nos dejará más de una vez alucinados y con la boca abierta. 
Al leerlo y comparar fechas, concepto original y ciertas situaciones estratégicas que se dan a lo largo de la historia, no puedo evitar esa sensación de que Mirai Nikki tiene una fuerte influencia/inspiración en Death Note. Aunque el resultado final no se parece en nada.
Mirai Nikki es, ante todo, una obra para deleite y disfrute de todos aquellos a los que les guste un buen manga de acción y haréis bien en darle una oportunidad. Lo que es seguro es que, si lo hacéis, ya no volveréis a ver vuestros diarios o móviles de la misma mnera. Como siempre…
¡Disfrutad!
Un saludo....de Toni Kudo!




lunes, 4 de junio de 2012

"Sundome". Sexo sin sexo, humor y empalmes mil.



“Cualquier cosa se vende mejor si le añadís sexo, humor o ambas cosas”. Cuando estábamos en primero de ilustración, el profesor nos soltó esta verdad como un puño en una de sus explicaciones. Con “sexo”, la expresión no se refiere a imágenes explícitas. Pero por algún motivo en los 90 tantas mujeres ligeras de ropa posaron al lado de tantos coches para su promoción.

Sundome, manga publicado recientemente, es una arriesgada apuesta de Ivrea que cumple con esta premisa a la perfección. Llama mucho la atención al hojear sus páginas a causa de esa mezcla de estilos que lo caracteriza: Es erótico, pero no es hentai. Tiene humor, pero no humor típico al uso. La narrativa lo hace escalofriante a su manera en algunas escenas, pero sin que ello afecte tanto como para clasificarlo como manga de intriga.

Habiendo leído el primer tomo, si que es cierto que se las prometía más extravagante al hojear sus páginas que después de leerlo, ya que los tres primeros episodios son un no parar de altibajos y situaciones nuevas que no estamos acostumbrados a leer en un manga tradicional y parece que después se normaliza un poco, bien sea porque son episodios más suaves en comparación con los tres primeros o bien sea porque nos acostumbramos al estilo de la obra. Aún así, estos personajes que se pasan el día entre empalme y empalme no tienen desperdicio. Y es que en japonés “Sundome” significa “el momento antes de correrse”.



Así es. El mundo de Hideo Aiba cambia cuando Kurumi Sahana es trasladada a su instituto. Esta nueva chica que llama su atención desde el primer momento entablará una enfermiza en parte aunque profunda amistad con Hideo en la que será su juguete personal y, aún así, crecerá superándose a si mismo por y gracias a ella. En el fondo no deja de ser una historia de amor al uso típica de manga japonés de instituto en la que el protagonista va madurando en un aspecto u otro gracias al amor puro y virginal que siente por su amada. Aunque tal vez sea la primera vez que veamos como la chica le dice a la cara al protagonista “Aunque fuéramos los dos únicos habitantes de la tierra, nunca tendría sexo contigo. Por más que llores y supliques, nunca dejaré que te corras”. Queda claro que en este manga nada es lo que parece cuando esta cita que viene en la contraportada del tomo es recibida de forma positiva por el protagonista que no piensa en otra cosa que cepillarse a esta chica que no para de provocarlo sexualmente y lo deja en continuo Sundome.

Os he explicado lo más básico de lo básico porque tiene algunos puntos geniales que deberían descubrirse por uno mismo sin dejar que te os lo cuenten. Es un manga con grandes y originales dosis de humor que en Japón lleva 8 tomos recopilatorios. Da la sensación de que es una de esas obras que será más grande si no se estira demasiado, porque al tener una premisa tan marcada corre el peligro de volverse repetitivo. Kazuto Okada, su autor, ha conseguido sorprender e impactar con este primer volumen en el que se presentan situaciones muy originales y divertidas con momentos en los que nos partiremos de risa intercalados con momentos en los que no respiraremos y otros en los que, sencillamente, los lectores masculinos temeremos por nuestras entrepiernas poniéndonos en la piel de Hideo ¿Conseguirá el autor seguir sorprendiéndonos durante toda la obra? Solo hay una manera de averiguarlo.

Si le dais una oportunidad…

¡Disfrutad!
Un saludo…de Toni Kudo.

lunes, 28 de mayo de 2012

"Acting"

Recientemente he utilizado este término en entradas anteriores y es posible que no todos sepan lo que significa o, por lo menos, para qué lo utilizamos en el mundo del cómic y la ilustración.
El acting va más allá de saber dibujar a un personaje. Incluso de saber dibujarlo en movimiento. No tiene nada que ver con proporciones ni anatomía. Es una cuestión de actitud, de acción y reacción y conseguir que nuestros personajes tengan credibilidad. Si nos ponemos poéticos, el acting trata de dotar de alma a los personajes de nuestras obras.

Sucede bastante en el mundo del cómic semiprofesional, sobretodo en fanzines, que un excelente dibujante no dé a veces con el "acting" adecuado en algunas escenas. Son esas viñetas en las que el diálogo no acaba de encajar con la imagen o esas posturas bien dibujadas pero que consiguen cierta sensación de desconcierto en el lector porque no se intuye una reacción natural con lo que está sucediendo. El "acting" ha de cuidarse durante toda la historia porque un mal uso de él nos sacará de la misma. Será ese momento en el que dejaremos de estar fascinados por lo que nos están explicando y nos daremos cuenta de que nunca sucedió de verdad.

No es la primera vez que utilizo este símil si digo que un dibujante es como un actor que ha de saber interpretar el guión que le dan. No es casualidad. El cómic y la ilustración tienen mucho de teatro.
De la misma manera que un espectador no se cree a ese actor hablando con poca pasión sobre la mujer a la que ama cuando confiesa sus sentimientos en una obra o film, un lector tampoco se cree a un personaje de cómic que consigue el objeto que ha estado buscando durante años al final de la historia en esa viñeta bien dibujada en la que grita de alegría pero con una pose poco enfatizada que no se corresponde con su emoción.

La mayoría de dibujantes no se paran a pensar en el acting porque es algo que se absorbe de forma natural con la continua lectura de muchas obras y porque, de manera subconsciente piensan que la narrativa está cuidada con unos buenos diálogos, un buen timming y un buen story. Es cierto que si estos tres elementos están elaborados con mimo la narrativa tiene muchas posibilidades de cumplir ese cometido principal que tiene, que no es otro que el de hacerle llegar la historia al lector con las dosis de emoción requeridas por cada escena. Sobretodo teniendo en cuenta que la cámara también está viva. A veces ayuda mucho a mejorar la actitud del personaje que la cámara esté colocada en el sitio adecuado. Una escena bien encuadrada es prácticamente una escena bien transmitida. Pero todos estos procesos pueden acabar siendo en vano si la  actitud del personaje, por muy anatómicamente bien dibujado que esté, carece de sentimiento. A veces es bueno parar un momento y preguntarse si cada viñeta contagia como debería ese sentimiento que queremos hacer llegar.

 Los personajes están vivos. ¡No dejéis que maten vuestras historias!

¡Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo...

domingo, 20 de mayo de 2012

Sintonía entre guionista y dibujante (II): Comunicación, respeto y confianza

Por sintonía entre guionista y dibujante entendemos la capacidad de que el trabajo del uno afecte al trabajo del otro y viceversa. Si esta sintonía es buena las dos partes conseguirán hacer mejorar el trabajo de la otra persona de manera que jamás podrían haber logrado por separado. De la misma manera, si la sintonía es mala la obra puede verse afectada negativamente.

Cada uno tiene su papel. El guionista es el que se encarga del argumento, del timming de la historia página a página y viñeta a viñeta y el dibujante es el que representa esto sobre el papel. Sin embargo, no hay que olvidar que la finalidad de ambos es la misma: Transmitir una serie de sensaciones al lector.

El guionista ya se involucra en el trabajo del dibujante desde el momento en el que le está indicando la acción viñeta por viñeta. Aunque es cierto que no existe un único método de trabajo y hay guionistas que prefieren pasar el guión por páginas, dándole al dibujante la libertad de escoger el plano y las acciones concretas de cada viñeta. Aunque no es lo habitual porque después faltaría la tarea de escribir diálogos y se corre el riesgo que los planos y el acting escogidos por el dibujante no permitan al guionista colocar algunas frases importantes en el momento oportuno. Por suerte hay un punto intermedio capaz de unir a ambos en un entorno controlado en el que pueden sacar a relucir las cualidades del otro: El story.

El story es ese momento de pasar de manera simplificada el guión escrito a dibujo en papel con esbozos rápidos. El primer borrador del story muy a menudo es del mismo guionista. O bien del dibujante siguiendo a pies juntillas lo escrito por el guionista. Pero ha de tomarse así: Como un primer borrador.

Durante el pasado año he tenido la ocasión de colaborar artísticamente con varios autores y me he visto en diferentes papeles. Acostumbrado como estoy a ser autor completo y a hacer mis propios guiones y pasarlos en papel sin rendirle cuentas a nadie, la experiencia que he acumulado trabajando con varios artistas ha sido muy valiosa. He hecho de guionista puro pasándole al dibujante un guión viñeta por viñeta sin story de por medio, he sido entintador colaborando con el guionista en el proceso de story, guionista y diseñador del story a repasar después con el dibujante y he sido supervisor de un tandem en el que los tres nos involucrábamos en el trabajo de los demás de manera constructiva. Nunca para imponer nuestra visión de la historia, sino con el afán de mejorarla y darle a la historia lo que requiera para transmitir mejor el mensaje que los autores quieren que llegue al lector.

Y es que interpretar un guión no se reduce a dibujarlo. El dibujante no tiene que tener miedo de aportar su visión a una escena. El proceso de story existe justo para esto. Es posible que la entrada a una mansión encantada cree un aura más tensa vista desde una ventana de la misma en la que observemos como los personajes se acercan a ella en lugar de ese plano contrapicado tan impactante que había sugerido el guionista en la que todo se mostraba en un plano muy espectacular, pero que conseguía que una escena posterior mucho más importante para la historia tuviera menos impacto en comparación. De la misma manera, el guionista no tiene que tener miedo de rechazar una propuesta del dibujante si no encaja con lo que el guionista quiere transmitir. Como dos padres que velan por la seguridad de su hijo, es una cuestión de comunicación por las dos partes. De respeto por el trabajo de la otra persona y de confianza al valorar las propuestas sabiendo que son en función del bien de la obra.

Por otra parte, se aprende una barbaridad. Guionistas, dibujantes o incluso editores, todos somos lectores. Todos hemos leído historias y sabemos lo que nos ha hecho estremecer y cómo lo consiguieron. Por lo que todos tenemos algo que aportar. Me compadezco del pobre autor que crea que no puede absorber más. Especialmente en un arte como el nuestro con tanta creatividad y variedad por descubrir. Si formáis equipo con alguien, lo mejor que podéis hacer es aprender de ello y, como siempre...

Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo

domingo, 13 de mayo de 2012

Sintonía entre guionista y dibujante I: El Ángelus


No recuerdo exactamente cuando, el año pasado la Escola Joso dio algunas clases magistrales el último Jueves de cada mes en Fnac El Triangle durante tres meses seguidos. Las clases fueron sobre Novela Gráfica, Comic Americano y Album Francés.

Cada una de las clases fue dada por algún profesor de la Joso que, conocimientos de mercado aparte, habían experimentado de manera más o menos reciente alguno de los tres mercados en su trabajo.

Sin desmerecer ninguna de las tres, ya que todas eran ricas en contenido, la de Album Francés impartida por Josep Homs fue espectacular sencillamente porque las vueltas que le da a su trabajo antes de empezarlo es también espectacular. Me lo pareció cuando lo explicaba durante la clase y ayer mismo lo comprobé cuando me hice sin pensarlo dos veces con "El Ángelus".

El Ángelus, además de ser una obra publicada recientemente por Norma Editorial, es también la obra sobre cuyas páginas dio Homs la clase sobre Album Francés.

Podemos leer en la introducción (que personalmente recomiendo mirar tras la lectura del cómic, no antes) la línea de pensamiento que siguió Frank Giroud para elaborar la historia. Como empezó con una única idea borrosa y la búsqueda de información hasta dar con algo que encajara con lo que quería transmitir y para definir y desarrollar esa primera idea borrosa hasta convertirla en una historia espectacular y muy emocionante sobre una persona muy real y que los más despiertos tenemos miedo de llevar dentro: Una historia sobre una persona monótona sin ningún aliciente y que ni siquiera sabe que lo es.

Huelga decir que el cómic me atrapó y no conseguí que me soltara hasta terminar de leer los dos volúmenes que contiene publicados por separado en Francia por Dupuis y recopilados en un solo álbum por Norma. De hecho, no conseguí que el cómic me soltara hasta media hora después de terminarlo en la que continué hojeando páginas. Incluso me sorprendí a mí mismo comenzarlo a leerlo de nuevo.

A menudo hay gente que piensa que cuando trabajan conjuntamente guionista y dibujante, que cada uno tiene su trabajo. El guionista escribre y el dibujante dibuja. Así es. Pero no.

Cuando el proceso escrito y la parte gráfica son tratadas por dos personas diferentes, el dibujante se asemeja a un actor de cine que tiene que saber interpretar el papel que le ofrecen. A veces sucede que hay una sintonía perfecta entre escritor e ilustrador en las que a buen entendedor pocas palabras bastan y con una única lectura del guión, el dibujante es capaz de plasmar exactamente lo que el guionista tenía en su cabeza. Pero mi propia experiencia personal en los pasados meses (de la cuál ya hablaré de forma más personal en la próxima entrada) me han demostrado que, en la mayoría de los casos, esta sintonía entre dibujante y guionista se consigue trabajándola con una mezcla de comunicación y confianza.

Dicho de otra manera: Para un mejor resultado y siempre sabiendo ver donde está el límite, el guionista tiene que meterse en el trabajo del dibujante y el dibujante en el trabajo del guionista. La mayoría de lectores saben que hay varias maneras de presentarle un guión a un dibujante. Pero dibujar una casita en la primera viñeta porque el guión dice que hay una casita en la primera viñeta no es necesariamente saber interpretarlo.

En "El Ángelus" esta comunión es perfecta. Y Homs va un pasó más allá de interpretar escenas con buenos encuadres, lenguaje gestual, pausas y una gran documentación del entorno para su mejor representación. Su interpretación del guión, de los sentimientos de Clovis, el protagonista, y la evolución del mismo llegan hasta la gama cromática que se va transformando a lo largo de todo el álbum a la vez que el personaje.

Esto es algo que Homs explicó con detalle en la clase antes mencionada. Unas cuantas páginas de muestra para privilegio de los que acudimos a la charla fueron más que suficiente como demostración de ese uso del color, tratado de manera que va unido a los sentimientos del protagonista. Lo mejor de todo es que el color pasa desapercibido en el sentido de que no distrae de la historia. El color es un protagonista oculto, y esta sensación de calidez que va inundando al personaje y a nosotros gracias a su uso, pasa desapercibida hasta que nos damos cuenta demasiado tarde de que nos tiene completamente atrapados. Pero la sensación transmitida por esas páginas de muestra no son nada comparado con la lectura amena e intrigante de la obra. Altamente recomendable. Si os hacéis con ella...

¡Disfrutad!

Un saludo...de Toni Kudo...


miércoles, 7 de septiembre de 2011

Superman: Tierra Uno


Me topé de casualidad con este cómic, y el nombre de J.Michael Straczinsky (que guionizó la que en mi opinión ha sido la mejor etapa de Spiderman de todos los tiempos cuando formaba tandem con Romita Jr) junto a los dibujos de un desconocido para mí Shane Davis y un precio de 15 euros en un elegante formato de tapa dura me lo vendieron enseguida.

Con esto del reinicio del universo DC, es para mi y para muchos otros la ocasión de coger "desde el principio" a personajes con decadas a sus espaldas como Superman, Batman o Linterna Verde. Pero es una espada de doble filo ya que, hasta que el reinicio DC llegue a España, es como "¿para que me voy a comprar nada de DC si todo lo que voy a leer no va a contar para nada?". Bueno, todos sabemos que en DC siempre ha habido una "línea temporal" en la historia donde los personajes crecen, se desarrollan, tienen hijos, mueren, resucitan... y después están las demás: Esas historias sin pretensión que pretenden contarnos una variante del personaje, un "¿y si...?" o una historia paralela en función de los acontecimientos de la "línea temporal" normal pero que se quedan fuera de la misma. Así que hay dos opciones: Decantarse con tomarse con filosofía la línea temporal "normal" de DC y asumirla como si fuera una de estas historias alternativas, o si quieres adquirir algo de DC antes del reinicio que está a punto de llegar, ir tirando de estas historias alternativas como es mi caso.

"Superman Tierra Uno" es una de estas historias alternativas. En forma de novela gráfica, Straczinsky y Davis nos cuentan la historia de un joven Clark Kent y su camino para convertirse en Superman (¡Una vez más!).
La verdad es que podría haberse explicado la misma historia en menos páginas. Sin embargo, el ritmo narrativo es bueno. A menudo, las novelas gráficas norteamericanas sobre personajes no creados originariamente para novelas gráficas tienen escenas que sobran o, al menos, escenas sin las cuales la historia sobreviviría sin ellas. Y esta no es una excepción.

En esta versión se nos muestra a un joven Clark Kent de 18 años que solo quiere vivir una vida normal pero que no duda en utilizar levemente sus superpoderes para acceder a mejores trabajos probando uno detrás de otro. Nos muestra a un Clark buscándose a si mismo y a lo que quiere hacer en la vida.



Es una buena historia, bien contada y bien explicada. Aunque no acaba de ser nada nuevo. Es la típica "adaptación al cine" de cualquier cómic de superheroes adaptada al cómic (que paradoja) muy bien dibujada y con unos buenos diseños de personajes. Aunque hay algunos pin ups repartidos a lo largo de la historia que no acaban de casar con la misma. El dibujante utiliza algunas splash page en algunos momentos cruciales o emocionantes, pero es como si se hubiesen dibujado antes estas splash page que el resto de páginas ya que, a mi por lo menos, no me cuadran como "viñetas" de dentro de la historia. Son más bien como ilustraciones muy bonitas con los personajes posando que te sacan un poco del ambiente del cómic.

Aún así, es un cómic bien escrito, bien dibujado con un ritmo narrativo bastante bueno (a pesar de las escenas que yo considero "prescindibles" lo cuál no quiere decir que no sirvan para nada) y es un buen reinicio de Superman y sería interesante verlo continuar (que yo sepa no lo hará) porque además se nota la precipitación de algunas cosas que suceden en la historia, especialmente su final. Cosa que yo atribuyo a "vamos a mostrar esto ya porque no tenemos otro número para que los personajes avancen".


En definitiva: Un muy buen cómic que no nos cuenta nada nuevo en un formato atractivo. Una buena lectura por 15 euros y con un gran dibujante del cuál otros del gremio podemos sacarle aún más partido a este tomo al tenerlo en nuestras estanterías y usarlo como referencia.

Un saludo...de Toni Kudo...

lunes, 8 de agosto de 2011

¿Cuál es el problema real?

Al que me haya leído regularmente, no le será raro escucharme decir "en Francia, Japón o USA se hacen tiradas de miles de ejemplares incluso de los cómics que venden menos y aquí nos damos de hostias por vender 1.000". Es una expresión que uso casi todas las veces que hablo del mundo editorial.


Cada vez que hay una conversación de este calibre, cada vez que se habla de este tema, siempre parece que el sistema esté mal. Especialmente en esto de la autoedición, siempre te encuentras colegas que también intentan abrirse paso con visiones algunas mas algunas menos realistas sobre el asunto. Pero es bastante habitual escuchar como se tilda de "ladrones", "tacaños", "aprovechados" y demás a distribuidoras y editoriales. Normalmente los autores y libreros se libran.


El actual sistema es el siguiente en casi todos los casos:


1) Hay una obra que se quiere editar
2) El editor paga a la imprenta por la impresión de la obra (es el pago más caro, después de esto va lo que el editor quiera/pueda gastarse en promoción y demás. Si es una editorial ya en pleno funcionamiento sumamos los pagos mensuales a empleados, luz, agua, gas, alquiler etc.)
3) La distribuidora la anuncia en su catálogo
4) Las tiendas que quieren compran a la distribuidora ejemplares de la obra (lo de que la obra se distribuye a todas las tiendas es una utopía)
5) La obra se distribuye y la distribuidora cobra a las tiendas
6) Hay que esperar unos meses, porque siempre hay devoluciones de los ejemplares no vendidos, pero de los vendidos, la distribuidora se queda el 55%
7) El 45% restante es para la editorial
8) El autor cobra entre el 8% y el 12% (igual que los escritores de novelas o libros) del precio de portada sin IVA. Esto supone casi un 40% del 100% de la cantidad que se ha llevado el editor que, recordemos, ha pagado la impresión del cómic (El 45% del precio del cómic sin IVA)


Resumiendo: Editor paga, distribuidora vende lo que las tiendas piden (y no devuelven) y de ahí editor cobra y por lo tanto autor cobra.


Así es como es el asunto económicamente hablando. Después está ya el esfuerzo del autor por hacer la obra y el del editor por encontrar el mejor formato posible para conseguir el mejor presupuesto que pueda conseguir y supervisar la producción de la obra y promocionarla.


A última hora todos queremos lo mismo: Que los cómics se vendan. El sistema es el mismo que en los libros. Entonces ¿Que es lo que está mal? El sistema es el que es y es un reparto bastante justo por el trabajo y los gastos de cada uno de los que cobran con el producto (Si: Es un cómic. Es arte. Pero no hay que olvidar que es un producto y tiene que venderse).
Si el lugar de venderse 40 ejemplares, o 478 de un cómic del que imprimes 1.000 ejemplares, se vendieran 30.000 como un cómic poco vendido de una editorial independiente USA, o 50.000 como en un album Francés o 50.000 del primer tomo recopilatorio de un manga (que es una tirada "standart" en Japón, no habría ningún maldito problema porque todos tendríamos nuestra parte del pastel sencillamente porque habría pastel que repartir.
¡Diablos! La novela gráfica no tira muy bien en Italia y aún así se venden unos 2.000 ejemplares de cada título!


Yo hago una reflexión a todo esto. Si os fijáis, aquí en España tenemos novelas gráficas, tenemos tebeos de grapa, tenemos manga y, aunque menos, también cosas editadas en formato álbum. Hablo de producción propia.
Imagino que en todos estos países que hemos hablado habrá de todo. Pero si nos fijamos, Japón basa sus producciones en capítulos semanales editados en revistas de 500-700 páginas y luego aparecen tomos recopilatorios. Francia basa su producción en albumes, incluso de determinados estilos (rechazando cantidades enormes de historias perfectamente válidas, pero ellos sabrán porque. Y realmente les funciona) y USA basa su producción en comics de grapa que, aunque son mensuales, los planes editoriales hacen que sean casi semanales ¿nadie ve a donde quiero ir a parar?


Cada país basa su producción en función del formato y la periodicidad que requieren sus lectores. Dependiendo de los lectores que tienen. En todos los mercados tienen historias de toda clase. En todos los mercados puedes ver historias de Superheroes, de aventuras, de misterio, de acción...Pero cada uno lo hace a su particular manera. Y las historias llegan a un público masivo


Sin embargo, aquí en España, nos dedicamos básicamente a copiar lo de otros mercados. Nuestras producciones van dirigidas a los cuatro gatos que leemos comic. Aclaro que se que hay muchos seguidores de los comics. Pero llena un estadio con los aficionados a los comics y otro con los aficionados a Gran Hermano. A ver cual se llena más rápido.


Mi reflexión es ¿estamos siendo tontos? Es imposible que en este país no haya una tradición lectora. ¡La gente lee! ¿Estamos dirigiendo nuestros esfuerzos a un público minoritario? ¿Nos estamos conformando con sacar una historia de vez en cuando y ganar lo que podamos? ¡Es un maldito trabajo! ¡Y no debería buscarme otro para pagar las facturas cada mes, porque de un trabajo se cobra! Pero, rindiéndonos a la evidencia ¡¿Como vamos a cobrar si no hay lectores?


Eso es. El sistema está bien. El problema reside en que hay un pequeño, ínfimo y lamentable número de lectores. Y ahora me pongo Mourinhista ¿Por que?
¿Cuál es el problema exactamente? ¿Que estamos en un país de gilipollas donde la gente no lee y por lo tanto no compra comic? ¿O que los gilipollas somos nosotros por hacer historias que no gustan al tipo de ciudadano que tenemos en este país? No, no puede ser un tema del género de las historias. Hemos aclarado que en todos los países hay historias de todo tipo.


¿Es la gente en general la que tiene que abrazar la cultura del cómic ganando en inteligencia? ¿O somos nosotros los que les intentamos hacer tragar cosas que no quieren y tenemos que empezar a hacer novelas gráficas de Gran Hermano? ¿O es que nos es imposible abrir mercado contando historias y nos tenemos que conformar con hacer tiras cómicas? ¿Es un problema de temática? ¿Si hago una novela gráfica sobre todos venderá una cantidad decente? ¿Digamos 80.000 ejemplares?


Al sistema que hay seguro que se le pueden hacer arreglos aquí y allá para que fuera mejor. Siempre se puede mejorar. Por ejemplo, se supone que un librero tiene 3 meses desde LA FECHA DE PUBLICACIÓN de un cómic para devolverlo a la distribuidora. Por lo menos en caso de SD Distribuciones (aunque me toca masivamente las pelotas que SD acepte devoluciones de mis comics después de 3 meses por motivos como "vienen en mal estado". ¡Pues no se lo abones y se lo cambias por otro, hostias!¿Así como se yo si un ejemplar está vendido o no? ¡Que no se pasen de listos!). Pues digo yo: En lugar de que la tienda compre (pagando) los ejemplares que quiera de cada cosa ¿Porque no se distribuyen TODOS los ejemplares que el editor haya impreso a TODAS las tiendas de España los pidan o no, sin cobrarle nada a la tienda? Luego, pasados 3 meses que la tienda devuelva los que le sobren y PAGUE LOS QUE HA VENDIDO. ¿Como va a comprar la gente un título si no sabe que existe porque no llega a la tienda? Es normal que el librero no pida ejemplares de todo si los tiene que pagar cuando los pide (además al 70% del precio de portada). Es más, incluso el porcentaje de lo que se lleva el librero por título podría variar en función de cuantos ejemplares venda del mismo. Cuantos más venda, más porcentaje se lleva (¿verdad que el papel cuesta más barato cuanto más compras?)
En fin, este es solo un ejemplo de una de las variaciones que se le podrían hacer al sistema, que podría servir para que los comics de las editoriales llegasen más facilmente al público y se pudiera interesar por ellos (y aún así habría que estudiarlo). Aunque igualmente, nos estaríamos repartiendo los mismos lectores de siempre sin ganar más.
Al sistema siempre se le pueden hacer arreglillos, pero el problema básicamente es que la gente (y hablo de público masivo) o no sabe que existimos o no nos quiere por parias ¿tenemos que cambiar el formato de lo que publicamos? ¿Tenemos que incentivar a la gente a leer comic? ¿O tenemos que dibujar aquí y mandar a imprimir los comics en latino america y que se distribuyan allí y al carajo esta gente de España que no nos quiere y que es inculta y no lee porque la máxima prioridad es odiar tu trabajo entre semana para beberte litros de alcohol el fin de semana?


Ahí lo dejo. Y no sigo porque es un tema interminable y de aquí ya pasaríamos a porque las editoriales que ya funcionan no se parten los cuernos en conseguir atraer más gente al mundo del cómic. Si un caso, la semana que viene más.


Un saludo...de Toni Kudo.

martes, 26 de julio de 2011

Zot, Scott McCloud y el dibujo de un comic (Round 2)




Puede que influenciado por la entrada de la semana pasada en la que hablaba de dibujantes in-fighters (los que saben dibujar "bien de verdad" y hacen dibujos espectaculares) y dibujantes out-fighters (con estilos más personales, a menudo de trazos mas sencillos pero perfectamente válidos y a menudo más interesantes) esta semana he vuelto a leerme los dos tomos de ZOT! de Scott McCloud publicados por Astiberri.

La entrada iba sobre la capacidad para dibujar de los dibujantes y de que no hay que ser un excelente dibujante para ser buen narrador ni para hacer buenos comics aunque los dibujes tu mismo. No se si me di a entender. Puede que diera la sensación de que valoro más a los que dibujan super anatomías típicas de los comics de superheroes y detallan con un gran realismo antes que los que utilizan un estilo más sencillo (que no simple). Nada más lejos de la verdad. Y a mis entradas sobre "una posibilidad entre mil", Scott McCloud, Peter Bagge y Alex Robinson me remito. Publicadas en este mismo blog entre enero y febrero del 2010.

También iba sobre mi capacidad como dibujante (que no como autor) para plasmar en el papel tipos de plano, posiciones, anatomías y todas esas parafernalias artísticas que llevo 10 años intentando dominar y que de momento no hay manera de que esté satisfecho con como me quedan o de que se vean a un nivel "profesional" (esto no significa que para que tus dibujos se vean profesionales tengas que ser como el típico autor yankee ya que puedes ser sencillo y verte profesional al mismo tiempo).
Llegué a la conclusión que si tengo que ser un autor con un estilo más "sencillo" que no haga falta tanta capacidad para llevarlo a cabo como el típico dibujante hot del comic americano, pues que también me parece bien sin que ello sirva como excusa para no mejorar. Yo mencioné, porque fue el primero que se me ocurrió, a Mark Bagley, al cuál no pararon de lloverle palos en los comentarios al pobre (yo sigo sin poder dibujar igual de bien que el, y si no soy capaz de hacer lo que el hace, no soy quien para menospreciarlo). Se mencionó en los comentarios muy acertadamente a Fran Quitely como otro ejemplo de gran autor de comic de superheroes. Estoy de acuerdo con eso y también con que tiene (o al menos muestra o le dejan mostrar) más repertorio que Bagley sin desmerecer a este último.

Y hablando de dibujantes espectaculares y dibujantes de casta más sencilla, llegamos a Zot! La única obra de Scott McCloud que dibujó hace 20 años, mucho antes de ser el entendido (aunque ya era analítico y estudioso) del mundo del cómic que es hoy en día. Y para seguir el mismo redil, vamos a hablar básicamente de su dibujo.


Será porque en este año he mejorado mucho dibujando, o porque me fijo más en las cosas, o lo que sea, pero esta vez al leer Zot he "descifrado" mucho más que otras veces el trazo de Scott McCloud. Ahora es mucho más pulido y comete menos fallos, pero en sus páginas de Zot me ha sido posible ver espacios desaprovechados, figuras desproporcionadas en ocasiones y un difícil dominio de la plumilla. Es más, fijándome en el entintado de las páginas más sencillas (estas que dibujas/entintas casi con el piloto automático puesto en la cabeza, cosa que no pasa con otras en las que quieres contar algo más importante) me he visto identificado a mi mismo y a mi trazo cuando trato de dominar la plumilla.

Aún así, en el dibujo no todo es "dibujo". También hay unas cosas llamadas tipos de planos, ambiente de escena y perspectiva que, aunque no estén tan bien dominados como en sus ejemplos de su libro "Hacer Comics" (mucho más reciente) en Zot tambien representa el punto fuerte del autor en su ilustración.


Además de esto, Zot es un buen cómic. Y es muy entretenido. Y según avanza se va haciendo cada vez más interesante. Se hace especialmente interesante si leemos el relato en texto de Scott McCloud al final de cada capítulo (o conjunto de capítulos). Nos habla de lo que estaba viviendo en ese momento, lo que quiso decir, los problemas que tuvo y lo que significó el cómic en cuestión en su momento de salida con el mundo en el que se vivía entonces. Realmente interesante y, como siempre, con el lenguaje coloquial y cercano al que nos tiene acostumbrados el autor cada vez que se comunica con los lectores. Es más, llegué a un punto mientras lo leía que leía el capítulo lo más deprisa posible solo para poder leer el texto de McCloud al final del mismo (en serio, me gustaría irme a tomar unas cañas con este hombre XD).

El comic gana en seriedad y humanidad cuando Zot pasa a ser un personaje secundario y la colección se centra en mostrar en cada número una historia protagonizada por los secundarios de la serie: Gente corriente con problemas corrientes y con bastante mundo interior.

¿Es el mejor comic del mundo? Para nada ¿Está muy bien dibujado? El dibujo cumple su cometido sin alardes ¿es una historia entretenida con unos personajes que hacen disfrutar la historia? Desde luego ¿Es algo que pienso que todo aquel que sienta curiosidad por el mundo del cómic debería leer, especialmente los que queremos dedicarnos a esto?

Dios! Rematadamente SI.
¡Disfrutad!

Un saludo...de Toni Kudo...


sábado, 16 de julio de 2011

Capacidad de ilustración. In-Fighters y Out Fighters


Hola a todos!
Siento muchísimo no haber escrito ninguna entrada nueva durante tantas semanas. Pero el trabajo me está desbordando! No es que me gane ya la vida como dibujante ni mucho menos. Es más, aún no he visto un mísero duro (aunque para ser justos, no veo duros desde Enero de 2002 con esto del euro).

No. Lo que pasa es que el trabajo, dibujar cada día, las clases en Joso que terminaron hasta septiembre, dibujar superbarna, supervisar los proyectos de la gente que quiere intentar esto del cómic e intentar levantar la editorial y promocionarla consume mucho tiempo y me he tomado unas semanas para organizarme. Además reconozco que no he leído muchos comics ultimamente. O al menos ninguno sobre el que pudiera expresar algo nuevo o interesante que no hubiese hecho con anterioridad en otras entradas.

De lo que me gustaría hablar es algo sobre lo que he estado reflexionando últimamente. Con especial incapie en esta última semana: La capacidad de cada uno como dibujante o autor de cómics.

Llevo un año asistiendo de nuevo a la Joso y mi nivel de dibujo ha mejorado espectacularmente. Y sin embargo, sigo sin ver que sirva para nada. Me refiero a mi nivel y a mi mismo. No veo yo que mi nivel vaya a mejorar como debe hacerlo. Por mucho que esté mejorando, creo que jamás sucederá que alguien vea una página mía y la vea como una cosa asombrosa o espectacular como un Spiderman de McFarlane, Romita Jr. o Mark Bagley.


Página de Ultimate Spiderman de Mark Bagley

Eso son cosas que en un momento u otro te tienes que plantear. Porque estas cosas se ven. Los que van a ser cracks del dibujo (no necesariamente del cómic. Sino del dibujo), lo son y se les nota desde el primer momento a pesar de que tengan fallos de perspectiva o de anatomía propios y normales de novato. Pero se les ve que a la que les enseñen y les corrijan aquí o allá, o con la misma experiencia, su dibujo mejorará espectacularmente. Yo a mis 27 años y después de 10 años desde la primera vez que me enseñaron a dibujar (aunque no dispusiera del tiempo que tengo desde hace unos meses, para ser justos) tengo que aceptar que algo falla por mucho que haya mejorado este último año en el que volví a apuntarme. Tal vez es que soy impaciente o que, como dicen por ahí, soy excesivamente crítico con los resultados de mi trabajo. Yo no lo creo. Simplemente que me comparo con otra gente que dibuja.

Alto. Aqui no estamos hablando en ningún momento de dejar de dibujar. Ni siquiera de embarcarme en exclusiva en la creación de historias, de guiones y en la edición, que son tres facetas que también me apasionan. El dibujo es un vehículo que me encanta. Pero aunque es "solo" un vehículo para contar historias, si pudiera y se me diera a elegir entre explicar mis historias en una película o en un cómic, me seguiría decantando por el cómic. Puede que porque lo vea más personal. O porque me gusta el medio. Porque me relaje el sonido al pasar las páginas o por lo que sea. Pero elegiría el cómic. Además, este año le he cogido el gusto al tema de la ilustración. Lo de mimar una sola imagen y comunicar con ella es también una apasionante tarea.

Aún así, en lo que he estado reflexionando, es que siempre digo que el dibujo es sólo una de las herramientas que componen un cómic. Grosso modo tenemos el guión, el dibujo, la tinta y el color. Si exploramos un poco más, tenemos composición de páginas, tipos de plano, diseño de personajes...y si exploramos más todavía, tenemos argumentos, tramas, subtramas, historia personal de cada personaje, las relaciones entre personajes...y así hasta 100 herramientas invisibles más que sirven para comunicar la historia. Tu historia.

Tal vez no consiga ser nunca como esa gran artista que es Amanda Conner, en cuyos lápices me recomendaron que me fijara y que son una maravilla (y si calcas la estructura de los personajes que hay en sus páginas como hice yo un día para aprender, es para flipar) pero...sinceramente, mientras sigo aprendiendo e intentando mejorar, no me importaría ser un Scott McCloud o una Rumiko Takahashi.



Página de Rumiko Takahashi y, debajo, página de Scott McCloud. Ambas son buenas páginas y tienen su trabajo (especialmente la de McCloud con el coche, el decorado y eso) pero el nivel de realismo es diferente al del típico dibujante hot de comic americano (aunque el impacto visual sea igual de bueno) ¿entendéis lo que quiero decir?
No es un intento de desmerecerlos. Los dos mencionados son dos autores y artistas como la copa de un pino. Pero es cierto que sus dibujos están a un nivel más sencillo (que no simple) y a una escala distinta de los que dibujan como yo digo, y perdón por la expresión porqué no acaba de ser la correcta, bien de verdad.

Si te paras a mirar sus dibujos (e incluso el mismo McCloud lo reconoce en su libro "hacer comics") a veces representan las cosas con un garabato bien hecho. Los dos dibujan bien. Los dos saben de anatomía, de planos, etc. Los dos mejoran con el tiempo. Pero es otro nivel de mejora distinto. Creo que los que tengan experiencia y lleven años dibujando probablemente sabrán a lo que me refiero.

No pienso ponerme ninguna excusa para dejar de intentar mejorar. Pero reconozco que estoy empezando a aceptar mi limitación. ¿Es eso algo malo? Al contrario. Las últimas páginas que estoy dibujando estoy intentando tirar por un estilo más sencillo y representativo y son las que mejor me estan quedando. Mucho más que si intento lucirme cuando, en realidad, no tengo nada para que luzca.

Esto es como en el Boxeo. Hay varios tipos de boxeadores. Los más populares y los que se ganan más el favor del público en general son los In-Fighters. Luchadores que luchan cuerpo a cuerpo reduciendo la distancia y siendo mejores en los intercambios de golpes. Y luego están los Out-Fighters. Luchadores que carecen de esa capacidad física que les permita ganar en combates cuerpo a cuerpo y prefieran utilizar su juego de pies, mantener la distancia y pegar y salir siendo unos boxeadores excelentes.

No me desagrada en absoluto la idea de ser un out-fighter. Cada uno tenemos unas armas distintas. Los in-fighters como los Mark Bagley o McFarlane citados anteriormente tienen una capacidad enorme de almacenar información en la cabeza para hacer esas páginas llenas de super anatomías y espectacularidad (aunque McFarlane se pase a veces la anatomía por el forro, pero el resultado sigue siendo espectacular). Será porque yo aún no se, o por lo que sea. Pero siempre me da la sensación de que debe ser una tarea extremadamente agobiante (más en el cómic americano con el ritmo que llevan).
En cambio, viendo el dibujo de Scott McCloud, Rumiko Takahashi, o de Stan Sakai, otro enorme que va dentro del mismo saco, me hacen llegar una sensación de que se lo pasan en grande dibujando. No son dibujantes que puedas considerar anatomicamente perfectos, ni que hagan dibujos que te hagan caer de espaldas. Pero sus comics y sus páginas son geniales porque tienen algo que va más allá en el resto de las herramientas que se utilizan al crear cómic.

Tal vez sea porque es una idea de cómic que coincide más con la mía y aquellos que ya tienen el camino con el lápiz más rodado no estén de acuerdo conmigo porque lo que para mi es un infierno inalcanzable para ellos es la gloria del trabajo bien hecho y del ser capaces de hacerlo. No se si seré capaz algún día de hacer páginas espectaculares. O si debo "conformarme" con ser un out-fighter ya que por suerte tengo la capacidad de pensar y ordenar historias de forma bastante natural y hacérselas llegar al público como mejor sepa.

Pero pienso seguir mejorando todo lo que pueda hasta averiguarlo.
¡Disfrutad!

Un saludo...de Toni Kudo...

domingo, 29 de mayo de 2011

Ilustraciones

Hola a todos!
Hemos estado un par de semanas sin nueva entrada de Comic Scene. La verdad es que últimamente tengo un volumen de trabajo brutal. Si cobrase todas las horas que hago dibujando...ya llegará, ya.

La verdad es que estoy enfrascado en el proyecto de un cómic además de supervisar otros tres que, si todo va bien, serán publicados en octubre. De estos tres, soy guionista en dos de ellos. Así que, juntando eso, ir a trabajar, ir a clase y ponerme a dibujar para practicar y seguir mejorando...como que me queda poco tiempo para el blog.

Pero aún así, haré todo lo que pueda para ofreceros la entrada semanal.
Esta semana, con tal de cumplir dicho propósito os remito a mi blog de ilustración donde ayer mismo comenté cuatro de las ilustraciones que he estado haciendo durante este mes de mayo y para que veáis que es verdad que no paro XD

Nada más por esta semana
¡Disfrutad! ¡Que a mi no me da tiempo!

Un saludo...de Toni Kudo!

lunes, 9 de mayo de 2011

Web Comics: El medio




Encuentro que es un tema que últimamente esta levantando la suficiente controversia y que se ha vuelto lo suficientemente importante como para escribir sobre el.

Para acortar un poco el camino (mis artículos de por si ya son largos, así que con un tema que da tanto de sí, imaginad) aclaro que aquí con "web-comic" nos referiremos a "cómic hecho originariamente para su publicación en internet". Independientemente de si luego se recopila en papel o no. Sea peródico o eventual. Etc.

Hay varios temas por hablar en esto de los web comics ¿Son prácticos? ¿Pueden sobreponerse al cómic en papel? ¿pueden convivir ambos medios? ¿Los web-comics son el futuro de los cómics y acabaran por sustituir al cómic en papel? ¿sirven como negocio? Todo ello son cuestiones importantes. Algunas con respuesta más fácil que otras.

Una de las finalidades que tiene normalmente un web comic, es la de mostrar el trabajo del autor de una forma completamente gratuita. Le sirve tanto para ver si su obra (o parte de esta) funciona como para ir ganando seguidores. Además de darse un motivo para dibujar si aún no está publicando en ningún sitio.

Cada web-comic tiene una finalidad distinta. Ya que algunos son por puro entretenimiento del autor, pero también pueden conseguir el efecto práctico (sobretodo si se es constante) de ganar una buena legión de fans que simpaticen con tu obra, contigo y con tus otros proyectos, de tenerlos. Ese es el caso de mi amigo Andres Palomino: Guionista, monologuista y autor de un bastante conocido web-comic llamado Las Crónicas PSN

Mientras duraba el salón del cómic de Barcelona Andrés y yo comentamos un poco este tema (bueno, y fuera del salón a veces también surge). Somos de opiniones algo distintas pero que encuentran algo en común. Según Andrés, el camino a seguir para el futuro del cómic en España es el de los webcomics por su escaso coste para autor y lector. Yo (lo reconozco) soy más clásico y aunque acepto la practicabilidad de este formato, que me gusta, tiendo a pensar más en el cómic no para un medio para ganarme un extra, sino algo de lo que quiero vivir a corto plazo. Al menos eso pienso como autor-edito. Como lector pienso también en que me gusta leer mis cómic sentado en un sofá, poniéndolos sobre la mesa mientras ceno o tumbado en la cama. Hoy en día, con un Ipad o similar, es posible. Pero (de nuevo como lector) no me gusta la idea de que tenga que estar todo el día con una pantalla en los ojos también para leer cómics.
De nuevo como editor, pienso que un euro (un precio baratísimo) que te puede costar un web-comic el lector lo acabará viendo caro algún día aunque ahora lo vea barato. Porque las personas somos así.



Pienso que los webcomics son un buen camino a seguir. Algo que tiene su mercado y sus utilidades. No digo que es algo que "tiene su público" porque considero que el público es el mismo: gente a la que le gusta leer cómics. Aunque si que es verdad que hay un tipo de lector que le atrae especialmente el tema de leer webcomics ya sea porque en su mayoría son de humor o tiras cómicas o incluso por sentirse seguidor y participe de la evolución de un autor al que encuentra más cercano en parte porque sabe que no vive de esto ("me gusta apoyar algo a lo que el público general no apoya. Cuando el público general lo apoye me aburriré y no lo apoyaré más, aunque alardearé de haberlo apoyado cuando el público general no lo hacía" ya sabéis). En fin, que es algo a lo que los lectores gusta.
Pero no puedo evitar sentir que no deja de ser una "medida de emergencia" para un medio que en España tiene ventas ridículas (me refiero a los cómics en papel). Una medida de emergencia para un medio en el que, si se vendiera 4 veces más, seguirían siendo números modestos pero que permitirían a los autores cobrar algo digno que les permitiera no necesitar otro trabajo, o tener otro trabajo de pocas horas que les permitiera sacar 2 o 3 albumes al año sin renunciar a dormir.


Aunque esto es otro tema que tal vez habría que ampliarlo en otro artículo, no está de mas reseñar que esta medida de emergencia para publicar (los webcomics) no deja de ser necesaria por el mero hecho de que vivimos en un país en el que a la gente no le importa pagar precios abusivos como borregos en cubatas dejándose 50 o 100 euros cada vez que salen, pero que un cómic de 50 páginas a 3 euros en grapa, o un album de tapa dura de 48 páginas a 10 euros o una novela gráfica de 100 páginas a 12 euros, es caro.
La verdad es que es tema de reflexión y que requeriría de cierta autocrítica que se critique tanto a los editores (que son los que se gastan el dinero en imprimir la obra y los que invierten no poco tiempo en la supervisión de la misma para intentar que haya todas las ventas posibles para pagarle al autor) y no se critique nada que haya tan poca gente que pague precios razonables como los hay por leer. Pero hoy no estamos aquí para hablar de esto.

Volviendo a los webcomics e intentando responder un poco a las preguntas planteadas al principio. Hay una cuestión muy importante ¿sirven como negocio?

Yo aún no conozco a nadie que se gane la vida haciendo web-comics o que haya ganado dinero con ello (aunque también es verdad que en España conozco a poca gente que se gane la vida vendiendo comics en papel, seamos justos) y, si un caso, algunos de los que han ganado algo con esto ha sido después de imprimirlos en papel.

Hay que reconocer, en primer lugar, la capacidad indiscutible de los web comics para fidelizar gente que después te comprarán en papel a pesar de que ya saben el contenido del cómic por haberlo leído en la red. Ya que los cómics que recopilan web comics que se han vendido bien (Pardillos, por ejemplo) no hubieran vendido tanto si primero no hubiesen pasado por la red para enganchar a su público (bueno, en el caso de Pardillos cuenta también la gracia que les hace a los fieles de la serie Lost, pero una cosa no quita la otra). Y hay que reconocer lo practico de su bajo coste y su enorme difusión y promoción.



Como negocio, para ser completamente justos, hay que decir que no hay nadie que haya apostado fuerte por esto (al menos por ahora, y que yo sepa) y que hay una regla muy sencilla que es que si un web comic lo pones a un euro, y se lo descargan 5.000 personas, son 5.000 euros. Calculo fácil y práctico (y siendo justos de nuevo, si se vendieran siempre muchos más cómics en papel, la típica novela gráfica a 15 euros costaría 7 euros o 9).

En definitiva, opino que los web comics son muy prácticos, una buena manera de acercarse más al lector (por aquello de que la mayoría aceptan comentarios y eso), una buena manera de darse a conocer y de fidelizar gente, una buena manera de promocionarse para obtener más ventas (digitales o no) y que, desde luego, tienen su oportunidad y sus armas para hacerse un hueco ya no entre los lectores, sino en el mercado.

Si acabarán sustitutendo al papel o si ambos convivirán y los webcomics servirán para que la gente lea más cómic en papel creando una sinergia entre dos medios es algo que solo el tiempo dirá.

Y hasta aquí mi opinión que es tan buena/mala como la de cualquiera tratando de ser lo más imparcial posible con ambos medios (otra cosa es que lo consiga o no. Vosotros diréis)

Pues nada más a parte de recordaros como siempre que os animéis a haceros seguidores del blog dándole a "me gusta" en la página de facebook (recordad que si sois seguidores desde antes pero no os lo habéis hecho de la página de facebook ya no sale reflejado!), que lo recomendéis a la gente que creeis que le puede gustar y, desde luego, que os animéis a comentar y compartir vuestra opinión como intento hacer ya desde aquí.

¡Hasta la semana que viene! ¡Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo!


martes, 3 de mayo de 2011

Chip


Lo siento, soy consciente que no he escrito ninguna entrada desde el salón del cómic de Barcelona.
Si, ya he acabado el número de superbarna que saqué para el salón (y que, por cierto, ya podéis encontrar en tiendas. Si os metéis en el Facebook de Letrablanka ahí tenéis los números de ISBN por si queréis pedirlo con exactitud en vuestra librería más cercana), pero estoy superliado con trabajos de ilustración en Escola Joso (y la verdad es que estoy mejorando) y no acabo de encontrar el momento para ponerme a escribir, y, cuando me pongo, no se que escribir porque tengo la cabeza supercentrada en el dibujo y como que me cuesta cambiar de chip.


Este es el último dibujo que he hecho en clase de ilustración. Aunque aún le encuentro cosas por mejorar, la verdad es que estoy algo satisfecho de como me ha quedado ¡Hay que seguir!

Y es que a veces es eso. No es sólo dedicarle horas. No es solo estudiar la anatomía del cuerpo. Y todos esos etcéteras. A veces es cuestión de cambiar el chip...o de mantenerlo.

Siempre digo que si te pones a dibujar, que con 3 horas no haces nada, que no hay suficiente tiempo. No es del todo verdad. Pero a lo que me refiero es que en esas 3 horas no hay tiempo para cambiar el chip de lo que estuvieras haciendo a dibujar, plantear el dibujo, hacer el boceto y empezar los acabados.
A veces si que un día uno se sienta en la mesa de dibujo y ya tiene el chip puesto y empieza el dibujo a saco y le saca partido a las 3 horas (porque yo las 3 horas no las cuento desde que empiezas a dibujar, sino desde que te sientas en la silla hasta que eres capaz de empezar a dibujar. Pasa más tiempo del que la gente se cree) pero no es lo más habitual. Es más, hay veces que te sientas, que todavía no tienes la cabeza centrada o no te ves con fuerzas, pero que igualmente empiezas a dibujar y a trazar líneas y...como que no sirve de nada.
O estás para dibujar o no lo estás (es decir, o tienes el chip puesto, o no lo tienes) y en algo tan complicado como lo es dibujar, como que tienes que ser capaz de estar centrado.

Pues para escribir igual. Al tener el chip puesto en el dibujo, las veces que me he puesto a intentar escribir la entrada, pues no era capaz.

Aunque también hay veces que pasa como ahora. Me he metido a escribir una entrada de un par de líneas como disculpa por no haber escrito en este par de semanas, y se me ha cambiado el chip de manera que aquí tenéis vuestra entrada de esta semana hablando sobre lo importante que es para un dibujante tener la cabeza centrada en el dibujo.

Hasta la semana que viene! Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo...

jueves, 14 de abril de 2011

Crónica del stand de Autoeditores: Jueves

En medida de lo posible, durante este salón iré explicando en el blog cada día como ha ido.

El primer día ha sido el primer típico día de salón. Es decir, poca gente durante casi todo el día excepto el último par de horas en la que se acerca una masa de gente que no consigue esperarse al fin de semana.
Muy poco de vender y más de hacer contactos y de estabilizarnos nosotros mismos en el stand de autoeditores.
El viernes contaremos ya con AZA, y estando todos, ya podremos acabar de llenar el mostrador del stand y la pared con los posters y elementos decorativos de unos y otros.
A parte de eso, la gente coge con gracia lo de que les dibujes convertidos en personaje de cómic (hacemos dibujos a 4 euros) y para las referencias de los trajes, mi htc y el iphone de Blip van que ni pintados.

A parte de eso, pues muchos encuentros con gente que vas viendo de salón en salón. Como siempre digo, el primer día del salón del cómic es el día de los standeros. Es el día en el que todos aprovechamos para darnos una pequeña vuelta y para visitar a esa gente que normalmente no tienes a mano.

Hoy viernes, espero que empiece la batalla y no paremos de vender ¡Hay que arrasar!

¡Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo...

sábado, 9 de abril de 2011

Autoeditores



Aprovechando que el salón del cómic está a la vuelta de la esquina y que yo, y por lo tanto Letrablanka editorial, van a formar parte del stand de "Autoeditores" (stand nº133) me gustaría comentar por encima este término ¿Que es un autoeditor exactamente?
¿Es alguien que se hace fotocopias de su obra? ¿Alguien que se dibuja un cómic o escribe un libro y va a una imprenta para hacerse unas cuantas copias? ¿Y si se hace 1000 en lugar de 100 copias? ¿Eso ya lo convierte en autoeditor?
Pues un autoeditor, es alguien que se publica sus propias obras de forma oficial y profesional. No implica que viva de ello. Significa que te has dado de alta como editor y que, una vez has hecho eso, has publicado tu propia obra con la editorial. Todo lo demás que oigáis está de más.

Hay gente que hace fanzines (ya expliqué lo que es un fanzine en una entrada de noviembre de 2010, buscadla si tenéis curiosidad o no sabéis lo que significa exactamente el término "fanzine") y que afirma que se "autoedita". No es del todo correcto, pero tampoco nos pondremos puntillosos con eso. Al fin y al cabo, oficial o no, la elaboración del producto es el mismo: Inventar la historia (lo de "inventar la historia" es en este caso, ya que hablamos de comic. Se puede ser autoeditor de una revista informativa que hagas tu mismo, por ejemplo) dibujar, entintar, colocar textos, diseñar portada, maquetar, casar páginas, escribir introducción, pedir presupuesto a imprenta, negociar rebaja, aceptar que no se negocia la rebaja, imprimir y vender como buenamente se pueda.

Y ese es el proceso por el que pasamos los autoeditores del stand del mismo nombre que estaremos en el salón del cómic de Barcelona entre el 14 y el 17 de Abril en Plaza España. Carlos Azaustre (autor de "Pardillos" e impulsor inicial de Autoeditores me parece. Debería preguntárselo), Andrés Palomino (Crónicas PSN), MiguelHan (El Suceso Nowley), Adrik (universo Fanjanter) Sergio Ballester (Sivil War, Spritterman, Dr.Casa) pasamos incontables horas haciendo un trabajo que profesionalmente normalmente hacen grupos de 4 o 5 personas. Aunque ya mencioné en su día lo satisfactorio que es el terminar tu obra y ofrecérsela al público.
Antes de que se me olvide, debo confesar como bien pone en los créditos del nuevo Superbarna, que esta vez he tenido ayuda para colocar los textos, limpiar páginas de restos de lápiz y colocar los marcos de las viñetas. De no haber sido así, no habría llegado a tiempo para tener el cómic listo para el salón. Gracias desde aquí a "Blackvelvet" Laia -animaos a conseguir su primer manga publicado por Glenat, "Underdog" de la que es guionista-.


Volviendo al salón, esta vez llevaré tres títulos, todos ellos de la colección "Superbarna". El Superbarna Original -Tomo de cuatro historias autoconclusivas en el que se incluye la primera aventura de "Woman" y tres historias de Lex, "Samu" y Clara respectivamente- y los dos primeros números de la colección regular. 6'50 y 1'80 respectivamente. A oferta los 3 juntos por 7,50 en el salón.

La verdad es que 3 títulos el primer año no está mal para empezar. Y el otro día haciendo recuento he visto que he dibujado ya 82 páginas de "Woman", el eje principal de Superbarna. "Deu ni dó!" que decimos los catalanes.

La premisa de "Superbarna" es sencilla, pero la verdad es que me da para tener argumentos para mucho tiempo. Sería capaz incluso de crear una nueva historia al mes. Una colección de Superheroes en Barcelona explicando aventuras superheroicas en clave de humor da mucho juego ¡Y es divertido de hacer!

En fin, nada más por esta semana. Que reconozco que aún tengo trabajo con el salón por delante. Desde aquí os animo a los que no lo sepáis ya, a haceros miembros de la página de Facebook de Letrablanka de reciente creación (facebook.com/Letrablanka) de acudir al salón y, por supuesto de acercaros por el stand de "Autoeditores" donde estaremos toda la tropa. Por cierto, si queréis ver todo lo que tendremos en el stand lo encontraréis aquí en esta nota de prensa http://dl.dropbox.com/u/15027439/Stand_AUTOEDITORES_SalonBCN.pdf . Hay más de 20 cómics. Y lo mejor de todo es que cada uno vamos por nuestro lado...¡y son todos de humor! Somos un stand coherente. Para mi que las estrellas estaban alineadas o algo. O que todos bebemos la misma cerveza. Una de dos.

Espero veros por el salón y....¡Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo...

domingo, 3 de abril de 2011

Bakuman



Amigos, esta semana ha estado a punto de no haber entrada en Comic Scene Investigation ¿el motivo? Estoy rematando "Superbarna nº2" que saldrá a la venta a partir del próximo salón del cómic de Barcelona y que podréis encontrarlo primero en el mismo salón en el stand "Autoeditores" donde servidor estará ahí intentando vender y el martes entra en la imprenta. A parte de eso me quedan algunas cosas por preparar relacionadas con el stand. Pero he sacado tiempo de debajo de las piedras para ofreceros la entrada semanal.

Quiero hablaros de "Bakuman". Una obra que me tiene enganchado y que he descubierto recientemente (no confundir con "Bakugan". No tiene nada que ver).
Bakuman es un manga de Takeshi Obata y Tsugumi Ohba, el mismo tandem que hace unos años creó la excelente serie Death Note.
Me ha hecho especial ilusión encontrarme con esta serie porque hacía mucho que no me compraba nada de manga ni descubría ningún manga nuevo. Las colecciones de Manga que sigo actualmente son Naruto, que ya tiene 6 años desde su inicio en España, Yawara! que es muy vieja y...creo que ya está. A parte de esto, el único manga que me he descubierto estos últimos años es Death Note precisamente. A parte de los mangas autoconclusivos de Tanaguchi-sensei, claro (además, me he dado cuenta que la música de anime que escucho tiene entre 10 y 20 años ¡tengo que ponerme al día en anime!!!)
Además de la ilusión de encontrarme con un manga genial y que es de hoy, Bakuman es genial porque es una historia bien hecha y muy bien documentada. No podía ser de otra manera. Ya que el argumente trata de dos jovenes que luchan por convertirse en autores de manga. Y de eso Ohba y Obata deben saber un rato. Ya que habrán tenido que pasar por el mismo aro que todos los mangakas y saben de que va el tema. Mejor fuente de información imposible.

A parte de eso está el dibujo de Obata. A priori a lo mejor no se ve tal excelso como en Death Note (la comparación es inevitable) ni tan realista. Pero prefiero lo que está haciendo ahora. Tiene un estilo más suelto con mayor facilidad para pasar de la cara realista a la caricatura (el tipo de historia también le deja hacerlo, cosa que no pasaba en Death Note) e incluso sus caras realistas lo son menos que antes. Son aún más manga que antes si cabe. Como bien decía, un estilo más suelto. Casi diría que más salvaje (me gusta especialmente el entintado que tiene mucha más personalidad que antes). En fin, es a gusto de cada uno, pero me veo aprendiendo más cosas de Obata viendo sus páginas de Bakuman que las de Death Note.



Una de las cosas que estoy aprendiendo, es que mis diseños de personajes son muy convencionales. Obata, en una historia en la que no hay ni monstruos, ni shinigamis, armas especiales ni nada por el estilo, hace unos diseños de personajes que son la caña. Todos completamente distintos los unos de los otros. Podrías reconocerlos sólo con la silueta. Es una de esas cosas que a lo largo de los años ves que se hace, pero no te habías dado cuenta de que se hacía. Tengo muchísimas ganas de empezar otra historia y aplicar lo mejor que sepa todo esto que voy absorviendo.

Cosas técnicas a parte, la historia es amena. Y la versión de manga es mucho más fluida que la del anime. No porque el anime tenga más relleno. Sino porque en el anime esta hecho de manera más correcta y más seria a pesar de ser la misma historia. En el manga Ohba y Obata le dan un aire más fresco a la historia. Eso si, ambas versiones son geniales.

Y además de eso, está el punto extra de que está hyperdocumentado precisamente porque hablan de dos chavales que quieren meterse en el mundillo en el que trabajan los autores. Dentro de la historia veremos a menudo la editorial Shuesha y como los artistas intentan meterse en la Shonen Jump y como toman referencias y comentan obras como Dragon Ball, One Piece, Naruto, Hunter X Hunter...

Los lectores que no sean artistas de comic/manga ni dibujantes verán una obra divertida, entretenida, casi dramática y emocionante que les entretendrá, les agradará y además les dará mucha información sobre el mundo del cómic/manga. Que no tiene nada que ver como es en japón con españa en términos de mercado, pero que no hay diferencia alguna a la hora de desarrollar una obra (y es que hay gran cantidad de explicaciones y detalle en cuanto a timing, herramientas de dibujo y proceso de realización de un manga en general).

Y a los lectores que si que aspiren a dibujar y ganarse la vida con esto....os pondrá los huevos cuadrados como toros. Especialmente la versión de anime. En serio, el espíritu de superación, la motivación y las ganas que esta serie impregna es sencillamente la hostia (y es que no hay término mejor)

En resumen: Altamente recomendable

Disfrutadla mucho, y no dejéis de pasar por el stand de Autoeditores en el salón del cómic de Barcelona (14 al 17 de Abril), de haceros seguidores del blog dándole a "me gusta" y de comentar lo que queráis!!

Un saludo...de Toni Kudo!

domingo, 27 de marzo de 2011

Buscar tu sitio y no confiar en mañana

Llevo muchos años intentando meterme en esto de dibujar cómic profesionalmente. O, al menos, algo relacionado con ello (guiones, entintar, editar una revista de cómic...me gustan muchos ámbitos). Y si lo piensas bien hay muchísimos caminos. Y no todos son adecuados para todo el mundo.

Eso si, a pesar del tiempo que llevo, no hace ni tres meses que tengo la oportunidad de intentarlo con ahínco dedicándole todas las horas que son necesarias como mínimo. Antes de eso era imposible. Aún así, hay una cosa en la que me he fijado: Todos confiamos en mañana.

Damos por sentado que es casi imposible publicar. O que al menos, es muy difícil.
Es inconsciente. Lo vemos como una cosa tan extraordinaria que sólo le sucede a otras personas. Y ya no hablemos de cobrar por ello y no tener que trabajar de ninguna otra cosa. Y por desgracia, a menudo eso hace que, aunque nos esforcemos dibujando e intentando llegar a alguna parte, nos acomodemos en esa posición de "tengo tiempo. Llegará. Es normal que no publique".

Pues no. No es normal.

Sé que estamos en España y que aquí hay poco movimiento. Pero si pensamos eso, aunque sea inconscientemente sin darnos cuenta de que lo estamos pensando, estamos cometiendo un grave error que nunca debería cometer un autor de cómic. O cualquier persona que quiera trabajar en cualquier trabajo determinado. Nos estaríamos rindiendo antes de empezar. Y lo que es peor: Nos estaríamos rindiendo sin darnos cuenta y encima perdiendo el tiempo dibujando. Con la de horas que requiere.

Yo por mi parte, habiéndome dado cuenta de esto, y con 27 años cumplidos, he decidido que voy a esforzarme todavía más en llegar a algún sitio. Y pienso hacerlo rompiendo todos los límites. Dejando de pensar que tal o cuál es imposible y esforzándome todavía más. Los amigos que lean esto pensarán que estoy loco. Porque los que me conocen saben que le dedico absolutamente todo el tiempo que puedo sacrificando incluso horas de sueño y a priori parece que no puedo hacer más que seguir de la misma manera hasta conseguir algo. Pues se puede hacer más.

Y una de las formas es...buscar vuestro sitio.
No os emperréis en hacer un determinado tipo de cómic ¿y si resulta que no servís para eso, pero resulta que sois geniales en otro ámbito? A lo mejor no se os da bien hacer cómics de superheroes porque os gusta utilizar viñetas muy grandes y espectaculares para las escenas de acción y no sois capaces de narrar con gracia algo que debe explicarse en 22 páginas. Pero a lo mejor servís para hacer mangas en blanco y negro justo por eso: Porque le dedicáis a cada escena o acción el espacio que requiera (para mi, una de las principales características de la narrativa manga) o a lo mejor, queréis hacer manga, pero resulta que vuestro estilo de dibujo es flojo y sólo cobra vida y personalidad cuando le ponéis el color con vuestra única y particular manera que os hace reconocibles.

Claro que hay autores que sirven para hacer diferentes tipos de historias. Y desde mi humilde opinión os aconsejo que probéis todas las que os llamen la atención. Yo mismo estoy involucrado en "Superbarna" una série de cómic de superheroes en clave de humor que sale cada X meses, pero estoy involucrado también en una serie de proyectos que no tienen nada que ver ni en estilo ni en género. Pero a veces hay que saber observarse a uno mismo y decir "ESTE es mi sitio y el estilo de cómic que más me conviene". Incluso si os gustan dos géneros muy distintos y no os decidís podéis probar a combinarlos a ver que pasa. Tal vez crearéis algo nuevo con lo que no se había experimentado hasta ahora. O que no se había intentado en profundidad.

En serio, podéis dedicaros a hacer ilustraciones, a hacer guiones, a hacer cuentos infantiles, a hacer cómic books, novelas gráficas, manga, podéis tirar por el humor, por el drama, por las historias de deportes, la acción a raudales...Y además de eso, no os ancléis a España.
Aunque es mi deseo utópico que los autores puedan publicar aquí sin irse a ninguna otra parte y que existan cantidad de revistas en las que publicar y cobrar por nuestras historias cortas de 40 páginas que son demasiado para un cómic book y demasiado poco para una novela gráfica. Pero de verdad: No penséis que nada es imposible. No penséis que os estáis esforzando y que ya llegará.
Moveos. Enviad historias a sitios aunque penséis que no tenéis posibilidades. Os servirá para que os corrijan, mejorar y acortar el camino. No creáis que ningún mercado es demasiado grande para vosotros, o demasiado pequeño. No penséis que a donde vais publicando una historia en Taiwan y que el mercado Francés es demasiado para vosotros.
Moveos, dibujad, provad, investigad y volved a probad.
Sin descanso, con ahínco y fijandoos un objetivo es la única manera. La única manera de tener la motivación suficiente y dar el suficiente empuje para que algún día os acepten en algún sitio sin confiar en que ya llegará.

Yo este año publico. Y si no lo consigo...lo seguiré intentando acosándome a mi mismo hasta que lo consiga.
¡Esforzaos y...disfrutad!

Un saludo...de Toni Kudo...


domingo, 20 de marzo de 2011

Estamos en obras

¿Ves el blog muy raro sin su apariencia habitual? Estoy intentando dejarlo más majo, por lo que si veis en algún momento que está muy patas arriba, que se cambian las cosas de sitio o lo que sea, tranquilos, que es que lo voy arreglando a ratos. Todavía falta la nueva cabecera y algunas cosas más.

También le he hecho una página de facebook con la que ya me pondré cuando termine esto. A partir de ahora, los que queráis haceros seguidores del blog basta con que le deis a "me gusta" en la pestaña de facebook que tenéis a la derecha de la pantalla. ¡Mas sencillo imposible!

Seguiré informando de los cambios!

sábado, 19 de marzo de 2011

Al 3er Dia.


Me he quedado totalmente flipado con este cómic.
Me lo compré sabiendo lo básico (historia de zombies muy bruta) por simpatía a la Escola Joso en general y al estilo de dibujo de Enric Rebollo más que por la temática en sí. Ya que no es el estilo de cómic que acostumbro a consumir.

Pero resulta que me lo he leido, y no puedo hacer otra cosa que no sea decir que es la caña!
Puede que esté lleno de clichés del cine de zombies y el de acción con escenas cada vez más bruta. Con esa sensación de "Alaaaaa! Vengaaaa más!!" una y otra vez. ¡Pero eso precisamente es lo genial!

Esta historia está hecha exclusivamente para disfrutarla con la cantidad de salvajadas que van saliendo una tras otra. Su historia es limitada y justita. Pero no es el propósito de este cómic el hacer una historia complicada o profunda que te haga pensar y que te llegue al alma. Este cómic tiene como objetivo quitarte todas esas profundeces de la azotea arrancando cabezas por Barcelona a base de balazos. Añadiendo de paso unas cuantas críticas Rebollo marca de la casa metiéndose con todo lo que salga por delante.
Además de eso, no puedo hacer menos que catalogar esta historia como "original". Y el estilo de dibujo de Rebollo hace que entre muy bien por los ojos. Hace composiciones cómodas y su línea y sus acabados son sencillos, pero que están bien trabajados. El color, aunque tal vez podría haber dado más de si, no molesta y cumple. Es correcto. Y tiene momentos en los que ambienta bien la escena. Como en la escena del Camp Nou.

Me está costando escribir el artículo sin soltar ningún spoiler. Porque yo cuando me lo leí iba sobre aviso de lo que me iba a encontrar. ¡No me quiero imaginar lo que puede sentir alguien que se lo lea y no sepa de antemano nada de lo que pasa!

Solo añadiré que a pesar de ser la típica historia de zombies, no es la típica historia de zombies. No esperéis que el protagonista se limite a rebentar cabezas a escopetazos encerrado en una casa esperando que llegue el helicóptero de ayuda porque esto va a mucho más.

Solo puedo recomendaros que os hagáis con el si queréis pasar un rato divertido con una historia politicamente incorrecta pero que está llevada con gracia. Además, editado en un formato cómodo por ediciones Glenat, a todo color y a un precio de 12,90

Por otra parte, quería comentaros que estoy a punto de terminar el segundo número de Superbarna, que el dibujo ha dado un salto espectacular y que podréis conseguirlo a partir de mediados-finales de Abril en las librerias de toda españa o en el salón del cómic de Barcelona en el stand de "autoeditores" del 14 al 17 de Abril en el que además os ahorraréis dinero si os hacéis con el pack de los tres números de Superbarna aparecidos hasta la fecha.

Nada más ¡Disfrutad!
Un saludo...de Toni Kudo...

sábado, 12 de marzo de 2011

¿Y por qué Comic?


¿Sabéis esa sensación de que intentas expresar algo, pero para hacerlo tienes que explicar muchas facetas de esa idea/opinión/expresión por que no encuentras una forma de decirlo que condese toda la idea en una sola frase?

Pues eso mismo me pasaba a mi cuando intento explicar porqué prefiero intentar abrirme camino en el dificilísimo y poco recompensado mundo del cómic en lugar de pensar solamente en tener un trabajo bien remunerado (o al menos, con pocos gastos) del que pueda ahorrar más fácilmente en lugar de tener que gastar todo mi dinero en impresiones de cómics, stands en salones, mensajería para enviar documentos de ISBN a Madrid, carteles para el stand, publicidad ocasional, etc.

Hay quien, en su intento de entenderlo llega a una conclusión que puede tener que ver, pero que ni siquiera araña el verdadero motivo por el que, no sólo yo, sino todos los que intentan dedicarse a esto con todo su (a veces excesivo) esfuerzo lo seguimos intentando y seguimos trabajando para ello por muchas horas que tengamos que dedicarle. Hay gente que se dedica únicamente porque es de los afortunados a los que se le da bien con una facilidad asombrosa y puede aspirar fácilmente a las altas esferas del cómic y que el día que pueda ganar lo mismo o más haciendo diseño de personajes para videojuegos no le temblará el pulso a la hora de dejar el cómic ni tendrá la inquietud de hacer ninguno.

Pero eso es sólo una parte de los dibujantes. Con todo el derecho del mundo a escoger la opción que prefieran según sus preferencias y necesidades. Pero a parte de esos estamos nosotros. La raza de los autores de cómic. El motivo que pueden pensar que tenemos para hacer cómic la mayoría de personas que lo intentan entender es "bueno, son muchas horas, pero como es una cosa que te gusta es más fácil dedicarle porque te diviertes".
Se aprecia la buena intención que se esconde tras la frase pero...¿que me divierto?
Creo que hablo por todos. La mayoría de veces, cuando estoy dibujando, estoy trabajando.
¿Me gusta mi trabajo (aunque sea mi trabajo secundario por ahora)? Si.
Pero, no nos engañemos. Cuando estoy dibujando, tengo que pensar en puntos de fuga, decorados con escuadra y cartabón, composición, buscar documentación de los elementos que no sepa como son exactamente para dibujarlos con un mínimo de fidelidad, anatomía, dentro de la anatomía, la posición que cogen los musculos del cuerpo en una u otra postura, narrativa y ritmo narrativo, tinta, grosor de línea, separación de términos, texturas, encaje de figura, relación de tamaños entre unos personajes y otros y los objetos que los rodean, ambientación de escena...
¿Que me estoy diviertiendo? Y una leche. Es algo muy difícil y hay que estar concentrado. Es más, hay muchos dibujantes profesionales que no dominan todas las facetas porque es difícil dominarlas todas.
Entonces ¿si no te diviertes mientras dibujas y no ganas dinero con ello, por qué dibujas?
Pues para empezar, aclaro que dibujar si que me gusta y me divierte. Solo que no siento que me estoy divirtiendo en ese momento. Y lo del dinero...precisamente el camino que estamos haciendo muchos es para poder vivir de ello a corto o medio plazo, no porque nos interese el dinero, sino porque el mundo funciona con dinero y es necesario.
Entonces, si me divierte dibujar, pero no me divierto cuando estoy dibujando ¿como se come eso? ¿cuando me divierto? Fácil. Cuando termino.
Cuando termino y veo lo que he hecho, ahí si que siento que me divierto y que me he estado divirtiendo. Es más, a veces, mientras estás concentrado dibujando, hay una pequeña parte tuya que se desplaza de tu cuerpo y ve lo que estás haciendo sobre la página. Ahí también te diviertes.
Pero este artículo no va sobre porque dibujamos los dibujantes. Va de encontrar la frase exacta que resuma porque hacemos cómic. Donde son necesarios muchos más dibujos, muchas más páginas, muchas más horas y es mucho más duro.

Hablando el otro día de la dificultad de dibujar y un poco de todo esto con Santi Casas, mi profesor de ilustración en Joso, salió el tema de cómo ha mejorado mi dibujo estos últimos meses y de lo difícil que es. Le dije que, aún con un dibujo mucho peor, mis dos primeros y únicos cómics publicados habían gustado a todos los que se lo habían leído. Y que me gusta cuando viene gente y te dice que se lo ha pasado bien leyéndote, que se ha reído y ha disfrutado. Que te llena.

Mi motivo por el que hago cómic, a resumidas cuentas, era este: Cuesta mucho trabajo y esfuerzo, pero quiero ganarme la vida con esto porque consigues hacerle llegar una historia a la gente con la que se lo pasan bien. Y eso te llena

Esto ya es una definición que se acerca más. Es casi exacto, pero no acaba de ser del todo esto. O mejor dicho, aún falta algo para acabar de definirlo. Además, estamos buscando una sola frase que lo defina.

Y, al decirle esto, fue cuando Santi dio con la frase. Desconozco si ya la tenía pensada o si le salió sola al momento. Pero no hay ninguna otra que pueda acercarse más porque es justo eso.

"Cuando alguien te dice que ha disfrutado con tu cómic es cuando le devuelves al cómic lo que el cómic ha hecho por ti"

Tantas horas dibujando, vale. Pero previamente tantas horas leyendo, coleccionando y sobretodo, disfrutando y viviendo aventuras a través de las viñetas.
Espero poder devolvérselo y, con la ayuda de la editorial cuando consiga levantarla, ayudar a que otros puedan devolvérselo tambien.
"Devolverle al cómic lo que el cómic ha hecho por ti".
En el clavo.
Es justo eso.

Un saludo...de Toni Kudo...